Pasión
por las Películas Cineasta latina apuesta a Columbia
DouglasGreene/Adelante
Lucila Betz y su esposo, Roger, presentarán
este mes una serie de películas documentales de
San Antonio en el Ragtag Cinemacafé de Columbia.
por Duaa Eldeib reportera de Adelante traducido por Isaac Itman
No deseaba ser una celebridad. Ni siquiera
deseaba actuar en una película. Simplemente, quería
contar una historia.
Con el establecimiento del Documentary Film Project, Lucila
Betz comenzó a contar la historia que siempre ha querido
narrar.
No obstante, no ocurrió de la noche a la mañana.
Su tarea comenzó paralelamente a la sensación
de descontento que le causaba la ca-rrera que había elegido.
Luego de haber trabajado siete años como diseñadora
gráfica en San Antonio, Texas, renunció a todo
con el fin de dedicarse totalmente a los documentales. Lucila
percibió en este tipo de narrativa audiovisual un camino
hacia el despertar de la conciencia social y una brecha para
estimular el cambio.
Más allá de haber conocido a numerosos cineastas,
y de haber participado en diversos festivales de cine, la tarea
de crear una organización para la promoción de
películas do-cumentales, era un emprendimiento del cual
no sabía si estaba preparada para afrontar.
Sin embargo, creyó profundamente en la causa, y a su
vez observó el incipiente éxito de otros cineastas
hispanos en Texas. Sus musas inspiradoras fueron Guillermo del
Toro, director de Blade II, Robert Rodríguez, director
de Desperado y de From Dusk Till Dawn, e incluso Alfonso Cuarón,
director de Y tu Mamá También y la esperada Harry
Potter y el Prisionero de Azbacan.
Lentamente, su sueño parecía concretarse.
“Luego de haber conversado tanto sobre el tema, Guillermo
me dijo que no hablara tanto y que simplemente lo hiciera”,
expresó Lucila. “Y así lo hice”.
En 1999, fundó DFP, una organización sin fines
de lucro que patrocina y promueve a cineastas independientes,
la única en el estado de Texas.
Durante el primer evento, DFP recibió entre 80 y 90 entradas.
“Pensamos que íbamos a recibir 10 o 20”,
dijo Lucila. “Fue totalmente abrumador”.
Luego de casarse en 2001 con Roger Betz, oriundo de Columbia,
Lucila visitó dicha ciudad junto a su esposo.
En su estadía, se impresionó del prevaleciente
concepto colectivo de comunidad y especialmente del interés
popular por el cine independiente. Esto incentivó a que
su marido y ella contemplaran la posibilidad de mudarse a Columbia.
“Columbia tiene una comunidad de artes liberales bastante
buena”, dijo Roger. “Tienen una mentalidad muy abierta
y a su vez favorecen la proyección de películas
documentales”.
Lucila asintió en mudarse, pero antes tenía que
asegurarse de que su traslado no alterara sus proyectos en cuanto
al cine documental.
“Lucy me envió un correo electrónico desde
Texas y me expresó su interés por hacer una serie
de documentales con nosotros”, dijo Holly Roberson, la
dueña de la sala de cine independiente Ragtag Cinemacafé.
“Nos entusiasmamos y pensé que esto era justamente
lo que estábamos buscando”.
“Pareció un encuadre perfecto con lo que veníamos
haciendo”, dijo Roberson.
En honor al Mes de la Herencia Hispana, Lucila sumó dos
películas para que fueran presentadas el 19 de septiembre.
Los Trabajadores/The Workers, es un documental realizado en
2001 que presenta las complejidades de los inmigrantes y su
problemática laboral a través de la vida de dos
hombres, Ramón y Juan. El otro documental, Two Milpas
of Chan Kom, investiga la transformación del mundo maya
en relación con la emigración desde el Yucatán
hasta Cancún.
“Estas películas son importantes ya que nos ayudan
a entender cómo las olas migratorias afectan la fisonomía
del siglo XXI, sea un recién llegado a los Estados Unidos
o alguien que emigra a un pueblo de México”, dijo
Lucila.
Apasionada por su trabajo, Lucila planea continuar contando
historias. Sin embargo, mientras tanto, le gustaría hacer
una maestría en cine. Por consiguiente, decidió
permanecer como presidenta del DFP, aunque su esposo asumirá
el cargo de director de la organización.
“Le estoy pasando la posta a él”, señaló
Lucila. “Estoy cansada después de haber estado
haciendo esto yo sola durante cuatro años. Para este
trabajo no puedo pensar en nadie tan alentador y emprendedor
como lo ha sido mi esposo”.