por Olivia Doerge reportera de Adelante traducido por Damián
Crespo
Las personas a ambos lados del debate sobre la inmigración
ilegal están esperando ansiosamente la resolución
final del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos sobre
la tarjeta consular. Después de que el Congreso expresara
preocupación por supuestos riesgos a la seguridad, el
Departamento del Tesoro comenzó a reconsiderar su política
respecto de que las instituciones financieras puedan o no aceptar
estas tarjetas de identidad para los extranjeros.
En un movimiento inusual, esta dependencia realizó una
encuesta de opinión en Internet que terminó en
julio. De las 29.000 personas que participaron, ¾ dijeron
que estaban a favor de la matrícula.
La matrícula consular es una tarjeta de identificación
que el gobierno de México usa para mantener un registro
nacional de sus ciudadanos en países extranjeros. La
tarjeta incluye la fecha y el lugar de nacimiento, la dirección
en los Estados Unidos e información codificada para evitar
duplicaciones fraudulentas. Puede ser usada para obtener una
tarjeta de biblioteca, registrar matrimonios y nacimientos y
abrir cuentas bancarias. También puede ser usada en 13
estados para tramitar la licencia de conducir.
Extraoficialmente, el Depar- tamento del Tesoro comenzó
a autorizar a las instituciones financieras cuando finalizó
la sección 326 de las regulaciones del Acto Patriótico
de los Estados Unidos. Wells Fargo fue la primera institución
financiera en aceptar la tarjeta como una identificación
oficial para abrir una cuenta bancaria. Luego le siguieron otras
grandes financieras. La discusión sobre el uso o no de
las tarjetas tiene dos direcciones: el Congreso dice que es
una amenaza a la seguridad nacional. Grupos como FAIR reclaman
que el uso y la aceptación de la matrícula alienta
la inmigración ilegal.
Pero los defensores de los inmigrantes tiene otros argumentos.
“La matrícula no es un problema de inmigración,
es un problema de acceso financiero”, dijo Brenda Muñiz,
analista política del Consejo Nacional de La Raza. “Las
tarjetas son buenas para facilitar la economía de los
inmigrantes al incorporarlos en los principales servicios bancarios.
Promueven la seguridad pública porque crean una gran
transparencia, lo que nos beneficia a todos”. México
comenzó a emitir la matrícula en 1871.
Activistas por la libertad de los inmigrantes
manifestarán en St. Louis
por Laura Girresch reportera de Adelante traducido por Nancy Malugani
El movimiento por la libertad de los trabajadores
inmigrantes (IWFR, por sus siglas en inglés) llegará
a St. Louis el 28 de septiembre. Autobuses llenos de activistas
defensores de los derechos de los trabajadores partirán
desde nueve ciudades importantes de los Estados Unidos para
cruzar el país protestando en nombre de los trabajadores
inmigrantes.
St. Louis será una de las paradas a lo largo de la ruta
que comienza en San Francisco, California.
Inspirado en las Protestas por la Libertad de 1961 por el movimiento
de los derechos civiles, esta protesta tiene la función
de abrir el camino para lograr más derechos para los
trabajadores inmigrantes. Los organizadores de la Protesta por
la Libertad están tratando de dar a conocer tres metas
principales: simplificar el procedimiento para obtener la ciudadanía,
reunificar a las familias, y aumentar la voz de los inmigrantes
en el lugar de trabajo. El IWFR también está protestando
a favor de la protección completa de los derechos y la
libertad civiles, que son negadas actualmente a aquellos indocumentados.
El IWFR está respaldado por organizaciones nacionales
tales como el AFL-CIO (Movimiento Sindical de los Estados Unidos);
Jobs With Justice (trabajos con justicia, en español);
y ACORN, una organización por la justicia social y la
vivienda justa. Además de los grupos activistas, el IWFR
tiene el apoyo de senadores y re- presentantes estatales, así
como la Asociación Estadounidense de Abogados de Inmigración.
Dos autobuses de los Activistas por la Libertad llegarán
a St. Louis y se reunirán con los que apoyan este movimiento
para protestar a las 5:30 p.m. en la Plaza Kiener en el centro
de St. Louis.
En este evento, los manifestantes van a compartir experiencias
sobre discriminación en los lugares de trabajo, y oficiales
públicos hablarán sobre el problema.