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Es
necesaria una investigación a escala
mundial
por
Jon
Ariztimuño
reportero
de Adelante
El
país sigue sumido en un caos. Y no me
refiero a las cenizas del "World Trade Center" o a
los restos de los aviones siniestrados, sino a la
conmoción, a la angustia y al miedo de todo
un país. Son sentimientos legítimos y
espontáneos que no entienden de raza,
nacionalidad o religión.
Nadie
podía creerlo y las principales cadenas de
televisión se limitaban a mostrar la
tragedia en directo. En esta ocasión, las
llamas eran de verdad y las multimillonarias
producciones de Hollywood se convertían en
una pesadilla demasiado real.
Las
primeras pistas apuntan a un grupo terrorista de
Oriente Medio. No estoy sorprendido por el ataque o
por los objetivos elegidos, los símbolos del
dominio económico y militar de los Estados
Unidos en el mundo, sino por lo bien organizado que
estaba y por el éxito de la
operación confiesa, todavía
impresionado, Miguel Ugarte. Estadounidense y de
padres españoles, Ugarte es profesor de
Literatura Española en la Universidad de
Missouri.
Entre
1992 y 1995, fue director de un programa
interdisciplinar denominado Peace
Studies. La idea surgió en los
años 70, a raíz de la Guerra de
Vietnam. Además de investigar sobre las
causas de los conflictos y las posibles soluciones,
el programa intenta profundizar en conceptos como
el de Justicia. Según Ugarte, mucha de
la gente que participa en este programa piensa que
la paz no es posible sin justicia.
Condeno
el ataque con toda mi alma pero aunque sé
que la mayoría de los estadounidenses no
piensan lo mismo, como hombre de paz y justicia,
estoy en contra de una venganza nacional.
Ante las declaraciones de muchos políticos
que han encendido los ánimos y piden
revancha, Ugarte aboga por una investigación
profunda a escala internacional para perseguir y
condenar a los culpables: con la ayuda de
otros países, es necesario juzgar a los
autores del ataque en un tribunal
internacional.
Hay
precedentes de colaboración internacional
para perseguir a terroristas, asegura Ugarte
y recuerda el caso de la bomba que explotó
en un vuelo de la compañía Pan Am
cuando sobrevolaba Lockerbie (Escocia) hace casi
trece años: fue una tragedia y un
proceso largo, pero los culpables fueron acusados y
puestos en prisión gracias al esfuerzo de
muchos países. Incluso un clásico
enemigo de los Estados Unidos, Gadaffi,
colaboró en la persecución y
procesamiento de los terroristas.
Como
latino, este hijo de vasco y manchega, no oculta su
preocupación ante una respuesta violenta de
la sociedad estadounidense. Mucha gente
necesita encontrar un chivo expiatorio y el racismo
puede aumentar. Ya están llegando las
primeras noticias sobre ataques a árabes en
este país. Como hispanos y como
minoría, debemos expresar nuestra
solidaridad ante estos hechos.
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