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No es difícil reciclar

por Blanca Kelty
colaboradora de Adelante

En estos tiempos, en los que la tecnología y la modernidad nos hacen más fácil la existencia, también podemos vivir bajo una seria amenaza, si no controlamos el uso de determinadas fuentes de comodidad y eficacia. El reciclaje es una alternativa en nuestra vida diaria y no es algo complicado, sino una manera de vivir disciplinada, organizada y, sobre todo, socialmente comprometida.

Reciclar no es difícil, podemos empezar con el papel impreso de las computadoras, que normalmente se tira a la basura. Con el reverso de esas hojas se pueden hacer cuadernitos para tomar mensajes telefónicos o, si hay niños en casa, es la mejor manera de que usen su imaginación para dibujar o hacer figuras de papel.

Las bolsas que contienen la mayoría de los cereales o de pan pueden usarse para envolver sandwiches y así evitar el uso de plásticos envolventes o bolsas de papel especiales para el almuerzo. Las bolsas de cereal mantienen frescos y sin maltratar los sandwiches o fruta.

Si usted va a algún restaurante de comida rápida, también puede guardar la bolsa de papel y usarla para el almuerzo del día siguiente. De igual manera, cuando va de compras, es muy conveniente llevar una bolsa de tela, porque aguanta muy bien el peso de muchos productos y, si no tiene una a mano, puede usar las de otras tiendas. Si dobla adecuadamente una bolsa de plástico, es posible guardar cuatro en la guantera del coche, sin ocupar mucho espacio. Ciertos supermercados en Columbia descuentan cinco centavos por cada bolsa que se lleve para guardar las compras. Asimismo, las latas y envases de muchas bebidas también son recibidas en algunas tiendas por cinco centavos.

En los Estados Unidos, es muy común llevar a cabo ventas de garage en las que además de reciclar ropa, zapatos, muebles, libros, cuadros y discos, siempre se encuentran artículos muy interesantes que no son fáciles de conseguir en tiendas comerciales.

Por supuesto, las bolsas azules que reparte la Ciudad de Columbia han sido de gran utilidad, pues los habitantes de esta ciudad han sabido mantener el sentido de responsabilidad hacia su comunidad, separando latas, envases de leche, jugos y productos de tocador y limpieza.

No es necesario realizar acontecimientos heroicos para ser un buen ciudadano. Lo que hacemos en nuestra vida diaria habla por nosotros. Demostremos el amor y respeto hacia nuestros seres queridos contribuyendo al bienestar de nuestra comunidad y del medio ambiente.

Blanca Kelty es una maestra de español y cuidadana muy responsable, quien ha vivido en Columbia por 10 años. Es originaria de D.F., México.

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