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Granjeros
con muñecos que representan paraguayos
caminan hacia el Parlamento Nacional en
Asunción, Paraguay, durante la protesta
contra las actuales políticas
gubernamentales, el precio del algodón y la
reforma agraria. (Foto de Walter
Astradal/AP)
Crisis
en Paraguay:
Un presidente en jaque

Nicolás
Maldonado
MAS
DE QUINCE mil campesinos sin trabajo ni tierras
se instalaron la semana pasada frente al Congreso
para exigir la renuncia del presidente paraguayo
Luis González Macchi. Su reclamo vino a
aumentar la presión sobre un gobierno ya de
por sí debilitado y en bancarrota, que
además de graves problemas políticos
enfrenta escándalos de
corrupción.
El Estado
paraguayo ha entrado así en una crisis
terminal. Al menos ése es el
diagnóstico que hacen los miembros del
Partido Liberal, la primera fuerza de
oposición, quienes vienen desarrollando una
campaña para desalojar a González
Macchi del poder por incompetente.
Frente a tales embates, el presidente
reiteró que no va a renunciar y
ordenó a su ejército que permanezca
acuartelado para prevenir posibles
levantamientos.
También
el filipino Joseph Estrada, así como
(Abdala) Bucaram, (Jamid) Mahuad de Ecuador y
Alberto Fujimori de Perú dijeron miles de
veces que no iban a renunciar, y fíjense
cómo terminaron, dijo el presidente
del Partido Liberal, Miguel Saguier.
Mientras
tanto, González Macchi se aferra al fallo de
la Suprema Corte de Justicia que hace dos
años, al ser asesinado el entonces
presidente Luis María Argaña, le
entregó el gobierno del país hasta el
2003 por el único mérito de presidir
el Senado.
González
Macchi que pertenece al Partido Colorado, el
que mantiene el poder desde hace 53 años,
incluída la dictadura de Alfredo Stroessner
heredó así un gobierno en
crisis. Pero él mismo contribuyó a
empeorar la situación económica de su
país con planes de ajuste y descuidos en los
programas de producción.
Actualmente,
el 60 por ciento de la población paraguaya
no tiene trabajo; el 48 por ciento vive bajo el
índice de pobreza; el 75 por ciento no
cuenta con agua corriente en sus casas; el 25 por
ciento de los chicos menores de 12 años
sufren desnutrición funcional; y la
economía en negro alcanza el 60 por ciento
de la producción.
En medio
de esa crisis socioeconómica, la prensa
paraguaya descubrió que el gobierno de
Macchi mintió al informar de que la
producción interna del país
había crecido un 1,8 por ciento el
año pasado, cuando en realidad fue de -0,3;
y que el propio presidente utiliza para uso oficial
un auto robado.
Por
ahora, el oficialismo conserva todavía la
mayoría en el Senado. Sin embargo,
está pendiente la reincorporación de
cinco senadores que habían sido acusados de
colaborar en el asesinato de Luís
María Argaña, y que la Justicia
liberó por falta de pruebas. Cuando eso
suceda, las fuerzas parlamentarias se
revertirían en contra de González
Macchi y le sería muy difícil seguir
gobernando.
Los
días del presidente están
contados, dicen los líderes del
partido Liberal, quienes esperan que finalmente,
tras medio siglo en el poder de la mano de los
militares, el Partido Colorado tenga que
claudicar.
Nicolás
Maldonado, un periodista argentino, desde hace diez
años escribe sobre temas
sociopolíticos para distintas publicaciones
en Argentina. Nacido en 1972 en la ciudad de La
Plata.
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