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Película
británica capta el drama de la lucha obrera
en el Sur de California
Pan
y Rosas
reseñado
por Jai Amrod
A la edad
de 65 años, el cineasta británica Ken
Loach, como su homólogo estadounidense John
Sayles, tiene un repertorio increíble de
películas. Acaso de distribución
limitada, la mayoría de sus películas
son difíciles de obtener, pero, sin embargo,
son maravillosas de ver.
En la
película Ladybird de Loach, el
drama intensivo de la lucha entre una madre y las
autoridades de la protección a la infancia,
el director crea un ambiente del realismo social
que pocos cineastas pueden emular.
La
película de Sayles, Lone Star,
se trata de los temas del racismo e
inmigración en un pueblo fronterizo de
Texas. El cineasta muestra su conocimiento hondo de
estos temas con un estilo creativo que cuenta la
complejidad de los temas, revela su habilidad
natural para contar historias y produce una
visión realista y honesta de la justicia
social.
Loach
ofrece estas mismas cualidades en su mas
recién película, Pan y
Rosas, que cuenta la historia de una familia
hispánica que se encuentra dividida por una
lucha cuando uno de sus miembros está
ayudando a organizar un sindicato de porteros en
Los Angeles. Frecuentemente, se han identificado a
Loach y a Sayles como cineastas políticos
porque sus películas obviamente apoyan a la
gente trabajadora.
En una
entrevista con Robert W. Butler de El Kansas City
Star, Loach, sin embargo, enfatizaba que se
encuentran los valores políticos
conservadores en todos las películas de
Hollywood.
Hollywood
hace películas bien políticas, pero
las disfraza como diversión. Analice
cualquier película de acción y se
puede encontrar una actitud política
escondida, Loach dijo.
Loach es
la imagen perfecta de un director independiente y
buen trabajador, quien puede mantener su
independencia a través de producir
películas con un presupuesto
limitado.
Tengo
la oportunidad de escoger las historias que quiero
contar sin la presión de otras personas
diciéndome quien debo escoger para hacer un
reparto o como debo avanzar el ritmo de una
película o ninguna de las otras cosas que
los otros directores que trabajan para los estudios
de Hollywood tienen que aguantar, Loach
Dijo.
Películas
recién estrenados, como
Tráfico y Antes de
Anochezca han incluido escenas significantes
con dialogo en español y subtítulos
en inglés. Comparado con estas
películas, Pan y Rosas
además de tener una gran cantidad de escenas
en que se habla español, también es
la primera película feature
estadounidense que tiene subtítulos en
español para el diálogo en
inglés.
Pan
y Rosas cuenta la historia de Maya (Pilar
Padilla). Traída a este país por un
par de contrabandistas, Maya está cautivada
porque su hermana mayor Rosa (Elpidia Carillo) se
niega a dar la suma predeterminada a dos
contrabandistas para conseguir la libertad de su
hermana. La huida inteligente de Maya es la primera
indirecta que muestra su espíritu ingenioso
y determinado. Esta huida también da un tono
optimista a la película que muestra la
realidad macabra con toques de humor e
irreverencia. Con la ayuda de Rosa, Maya consigue
un empleo de portera en un rascacielos. El director
de la empresa es autoritario y corrupto, y
generalmente tiene éxito en intimidar a los
trabajadores, dándoles empleos arbitrarios y
despidiéndolos.
Maya se
da cuenta de la posibilidad del cambio por primera
vez cuando conoce a un organizador de sindicato,
Sam (Adriend Brody). Ella invita a Sam a la casa de
Rosa para que él hable sobre los beneficios
de organizarse en el trabajo. Rosa expresa rabia al
extranjero porque él puede poner en peligro
su empleo. Ella tiene que sostener un esposo
enfermo y dos hijos. Porque debe ella poner en
peligro su empleo por una causa poco
fundado?
Entretanto,
Rosa y Sam están desarollando una
campaña bien polémica para conseguir
mejores sueldos y condiciones en el trabajo. La
película revela bastante de lo básico
de las reuniones con los trabajadores, las
demostraciones y el teatro guerrilla para mostrar
un sentido de lo valiente y lo tenaz que una lucha
colectiva y organizada puede ser. La
reacción de la administración
intensifica la acción y la
determinación de los
trabajadores.
Sin
embargo, la lucha por la justicia no siempre es tan
directa e inequívoca como al principio
parece ser. El choque entre el activismo peligroso
y batallador de Maya y el testimonio de los
autosacrificios de Rosa para apoyar a su familia
llega a un punto culminante. En una escena
gráfica en detalle y valiente en su
honestidad, el auditorio y Rosa perciben el
desafío de enfrentar la verdad clara sobre
la crisis de los pobres. Igualmente, el final de la
película es agridulce. Está bien
claro que hay que continuar la lucha.
Para el
Hollywood corporativo que produce películas
de acción hiper-reales para un mercado de
super tecnología y comedias superficiales,
no es una sorpresa que solamente un director
británico con el talento y responsabilidad
de Loach pueda venir a Los Angeles para hacer esta
película sencilla sobre gente trabajadora.
Pan y Rosas es entretenida y no da
disculpas mientras que sugiere la posibilidad, en
español llano e ingles, de un
heroísmo colectivo.
Se
muestra Pan y Rosas a las 7 de la noche
el 25 y 26 de septiembre en Ragtag Cinemacafe, 23
N. Tenth St., en Columbia como parte de su serie de
películas hispánicas. Se puede
visitar el
website de Ragtag
para conseguir más detalles.
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