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Milagros Cruz actuó con el papel principal, la campesina Laurie Moss, en la producción de “La Tierra Tierna” en marzo. (Foto de Seth Wenig/Adelante)

Milagros Cruz: canta con el corazón

por Sara Nso
reportera de Adelante

Se levanta el telón del Historic Missouri Theatre con un movimiento soñoliento, desperezándose de su letargo. Eric Dillner, profesor de música en la Universidad de Missouri y director del programa Show-Me Opera, ha llenado el escenario con la fantasía de la ópera La Tierra Tierna de Aaron Coplan.

Pronto suenan las primeras notas, interpretadas por la Orquesta Filarmónica de la Universidad de Missouri. La joven soprano Milagros Cruz, 22, se adentra en el escenario, convertido en una humilde granja en la América de los años 30, y su mirada juguetea por la ilusión de un campo de grano sobre las cabezas de los espectadores.

“Hoy, la familia Moss se está preparando para la fiesta de graduación de Laurie, quien será la primera de la familia que se gradúa en el instituto… Laurie regresa a casa, después de su último día de clase,” dice el libreto.

La transformación que lleva a Milagros Cruz a convertirse en Laurie Moss en La Tierra Tierna va más allá del maquillaje y los atuendos provincianos.

“En el momento en que entro en el escenario, dejo de ser Milagros por completo,” dice Cruz. “En clase de teatro aprendí a construir el personaje con mis experiencias personales y mis emociones; aprendí a vivir el momento, dejando de ser yo misma, para convertirme en alguien más.”

De este modo, en cada gesto de la pequeña Laurie, que sueña con todo lo que le espera más allá de las vallas de la granja, se asoma tímida y resignada la misma soprano.

“Milagros es el ser humano mas increíble que conozco,” dice Bret Sanders, que, como Cruz, es asistente de producción de Show-Me Opera. “Ella tiene talento, dedicación, sinceridad y, además, trabaja muy duro.”

Cruz es una neoyorquina de padres dominicanos inmigrantes, y está estudiando en la escuela de graduados de la Universidad de Missouri.

“Como ocurre en casi todas las familias hispanas, la música siempre está presente en la casa,” dice Cruz. “Así, antes de aprender a hablar, yo ya era capaz de bailar y siempre he sabido que quería dedicarme al canto.”

Hablando en castellano con desparpajo y con la gracia de un acento heredado en la lejanía de la tierra materna, una infancia en Queens, N.Y., ha imprimido en su habla ese ritmo acelerado del inglés neoyorquino.

Cruz sabe que aún le queda mucho camino por recorrer, antes de convertirse en la soprano con que ella sueña ser. Sin embargo, con un diploma de educación musical y canto por la Universidad de Syracuse, Cruz ha trabajado para la Seagle Music Colony durante los últimos tres veranos, interpretando a Pamina en The Magic Flute, Cinderella en Into The Woods, el papel titular en Little Red Riding Hood, Princesa Lenora en Many moons, Die Fledermaus, La Bohème, Madama Butterfly, The Merry Widow y Side by Side.

En la trama de La Tierra Tierna, como en la vida misma, la joven Laurie es sorprendida por el amor y se enfrenta a la incomprensión de sus mayores.

“Laurie se siente fascinada por la vida despreocupada que lleva Martin y se enamora de él. El abuelo enfurece cuando los ve besarse,” continúa el libreto.

“¿Que qué es una ópera? Un hombre y una mujer se enamoran, y uno de los dos acaba muriendo,” dice Cruz. “En la ópera se cuentan las historias más sencillas a través de la música.”

“Primero, el cantante estudia su papel y, después, lo interpreta libremente, poniendo todas sus emociones en ello,” explica Cruz. “Lo que tiene de especial la Ópera es que se desarrolla en directo y tiene la fuerza de la vida misma.”

Para poder ser una soprano profesional, Cruz tiene que enfrentarse a sacrificios como llevar una dieta equilibrada, o no fumar, ni beber alcohol… Aunque el mayor de los sacrificios para ella es no poder estar cerca de su familia.

“Como el personaje de La Tierra Tierna, Laurie, yo he tenido que dejar a mi familia, para convertirme en una buena profesional de la ópera,” dice Cruz.

La vida de un intérprete de ópera está llena de satisfacciones, pero también de desencantos. El último acto de la ópera es un momento especialmente agridulce para Cruz, porque preludia el fin de la temporada.

“Cuando la temporada termina y dejo de interpretar a un personaje, me siento triste, porque he invertido muchas energías para darle vida y he crecido con él en cada interpretación,” dice Cruz. “Pero, al mismo tiempo, me siento preparada para emprender un nuevo proyecto, tras un trabajo bien hecho.”

Las últimas notas interpretadas por la orquesta se van consumiendo como las brasas de una hoguera, mientras el telón cae de nuevo sobre el escenario, dejando atrás incansables horas de trabajo y perfeccionamiento.

“Milagros trabaja muy duro y sabe imprimir su carácter en los personajes, para ofrecer una magnífica interpretación,” dice Rachel Rosenfield, responsable de publicidad de Show-Me Opera. “Hemos compartido escenario en muchas ocasiones y entre nosotras existe una química especial.”

El equipo de Show-Me Opera volverá a subirse al escenario en el Museo de Arte y Arqueología de la Universidad de Missouri el miercoles 18 de Abril, con A celebration of American Music. Será a las doce y media del mediodía y la entrada es gratuita.

©2001 Adelante