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El Son
de México Lindo
Putumayo
repite el plato
reseña
por James Reed
crítico
de música de Adelante
A menos
que seas de México o que tengas un buen
conocimiento del panorama musical del país,
es probable que, a veces, tropieces al intentar
recordar nombres de leyendas del canto mexicano.
Claro, a lo mejor puedes mencionar a Pedro Infante,
Lola Beltrán o Juan Gabriel, pero
éstos son los artistas equivalentes a Frank
Sinatra, Judy Garland y Neil Diamond. Es decir, son
clásicos pero no
contemporáneos.
¿Dónde
están los nuevos músicos renovadores
de las tradiciones, opuesto a lo que representa
Luis Miguel? ¿Alguna vez has escuchado a Lila
Downs o el Conjunto Jardín o La Calaca?
¿Quiénes? Exacto. La gente de la
disquera Putumayo sabe muy bien que la
mayoría de los fans de música no ha
sabido nada sobre estos músicos desconocidos
y talentosos.
México,
la última novedad de Putumayo, revela un
secreto poco-conocido: alguna de la mejor
música tradicional mexicana está
siendo grabada en el siglo XXI y no necesariamente
cuenta con un gran mariachi.
Todo el
abánico de la música mexicana
está presente en México, y no
nos podemos quejar mucho de la calidad y de la
selección de las canciones. Hay muchos
ejemplos de las varias encarnaciones regionales de
son, un género que llegó a
México de Cuba, con mucho énfasis en
el son istmeño, del Istmo de Tehuantepec.
Muestras de norteño, corrido y ranchera
también surgen en esta
recopilación.
La
música de los indígenas de
México figura en un lugar privilegiado en
México, no sólo con respecto a
las melodías sino también a las
lenguas. Ranchu Gubiña es una
balada inolvidable cantada por Claudia
Martínez en el dialecto zapoteco.
Mediu Xhiga es un son istmeño
sin letra, que es interpretado en as ceremonias de
casamiento de los zapotecas.
Naila,
interpretada primorosamente por Lila Downs, es la
principal atracción de un disco lleno de
aciertos. Downs, la hija de una madre mixteca y un
padre estadounidense, funde esta canción
tradicional con elementos de jazz suave y folklore.
Es fácil perderse en la profundidad y en la
delicada belleza de su voz. Naila ha
sido sacada de un disco de Downs, La
Sandunga, que ofrece más de la misma
magia que se oye aquí.
En las
manos de Los Lobos, Flor de Huevo se
convierte en un son jarocho con guirnaldas
estilísticas haciéndote olvidar
incluso La Bamba. En Los
Peces, la talentosa Lhasa demuestra que los
estilos de cantar de Billie Holiday y Chavela
Vargas están de moda nuevamente.
Desde el
principio hasta el fin, México es un
disco muy equilibrado que infunde la alegría
y la consistencia de Mi Tierra de Gloria
Estefan. Es raro encontrar un disco que te agrade
en cada momento, pero no cabe duda de que Mexico es
de este tipo.
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