|
México-EE.UU:
sin acuerdo
Jorge
Morales
GUANAJUATO,
México
LA
XLI REUNIÓN Interparlamentaria
México-Estados Unidos celebrada del 16 al 19
de mayo en la ciudad de Guanajuato, México,
dejó en claro que un acuerdo migratorio
entre ambos países está
todavía muy lejos.
No se
necesita hacer un análisis muy profundo para
llegar a esa conclusión, pues la actitud de
los legisladores miembros de la Delegación
de los Estados Unidos que estuvieron en esta
ciudad, lo confirmó.
Los
congresistas y senadores provenientes de Colorado,
Arizona, California, Texas, New Mexico, New York,
entre otros, llegaron muy divididos en sus posturas
referentes al tema de la
inmigración.
Había
quienes, como el congresista de Colorado Tom
Tancredo, considerado un extremista opositor a todo
lo que tenga que ver con inmigrantes, fijó
su postura y dijo que él y muchos de sus
compañeros en el Congreso, nunca
apoyarán un acuerdo migratorio con
México o cualquier otro país, que le
permita a trabajadores extranjeros trabajar y
residir de manera permanente en los Estados
Unidos.
Tancredo,
quien se convirtió en el malo de la
película de toda la reunión
Interparlamentaria por su posición de
extrema derecha, aceptó que los trabajadores
mexicanos son necesarios para la buena marcha de la
economía de los Estados Unidos, pero
advirtió que esos trabajadores deben salir
de su país una vez terminado su
período de trabajo, y por lo tanto no deben
gozar de derechos que únicamente deben ser
para los ciudadanos estadounidenses.
Sin
embargo, la postura de Tancredo no fue, ni siquiera
en poca medida, secundada por los congresistas y
senadores norteamericanos.
El otro
extremo de Tancredo, fue el congresista texano
Silvestre Reyes, quien realmente conoce del tema de
la inmigración de indocumentados,
principalmente de mexicanos, pues fue jefe de la
Patrulla Fronteriza del sector de El Paso hace
algunos años.
Silvestre
Reyes tuvo una posición más
conciliadora, si bien no abiertamente a favor de
abrir las fronteras de los Estados Unidos a los
trabajadores mexicanos, por lo menos la de abrir
una puerta al diálogo para analizar a fondo
esa posibilidad.
Reyes fue
el más popular entre la delegación
mexicana que estuvo ese fin de semana en el
paraíso histórico que es Guanajuato,
por cierto, la tierra natal del presidente
mexicano, Vicente Fox Quesada.
Un
espejo
Las
posiciones que la delegación de congresistas
y senadores estadounidenses mostraron en la XLI
Reunión Interparlamentaria sobre el tema de
la Migración, fueron, a opinión de
analistas mexicanos, el reflejo de lo que ocurre en
el Congreso de los Estados Unidos.
Realmente
no hay, y quizá nunca existirá un
consenso entre el pueblo de los Estados Unidos para
permitir que trabajadores mexicanos pasen
libremente su frontera para trabajar en ese
país y competir por los puestos hoy en manos
de los ciudadanos estadounidenses.
Por el
lado mexicano, como es obvio, la posición es
unánime. Todo el pueblo de México
está en espera de que el presidente Vicente
Fox cumpla la promesa que hizo en su campaña
electoral, que fue convencer a los Estados Unidos
de abrir las fronteras y crear junto con
Canadá una sola comunidad, tal como hoy
conviven los países que forman la
Unión
Europea.
¿Se
podrá algún día?
Jorge
Morales es un periodista mexicano especializado en
temas de seguridad, justicia y
migración.
|