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Carter
visita a Cuba: ¿Comenzarán las
relaciones de armonía?
Ana-María
Fernández
POR
PRIMERA VEZ desde el bloqueo económico
de 1959, personas de alto rango como el ex
Presidente de los Estados Unidos, Jimmy Carter, su
esposa Rosalyn y su hijo Chip visitaron Cuba. El
presidente Fidel Castro los invitó a la isla
y desde el 12 hasta el 17 de mayo fue el
anfitrión de tan distinguidos visitantes.
Esta reunión marca uno de los eventos
históricos más importantes de nuestra
vida ya que simboliza la capacidad y voluntad de
individuos como los Carters para traer cambios
entre dos países. Es la esperanza del ex
Presidente Jimmy Carter que su visita traiga
armonía entre los dos países vecinos,
pero ¿lo logrará?
La
delegación visitante habló sin
censura con individuos de lugares como El Colegio
de Trabajadores Sociales, cuyos estudiantes
trabajan en comunidades de la isla donde existen
problemas, especialmente con jóvenes que no
trabajan ni estudian. También visitó
a la prestigiosa Escuela de Medicina Latino
América a la cual asisten estudiantes de 28
naciones, incluyendo de los EE.UU. La
delegación de Carter visitó uno de
los 13 sanatorios de SIDA en la isla. Estuvieron
muy impresionados con el tratamiento médico,
preventivo, y los programas educativos contra la
transmisión de SIDA y la asistencia que Cuba
ha ofrecido a otros países, como lo
propuesto en una sesión especial de la
Asamblea General en las Naciones Unidas. Otra
visita importante fue la que hicieron al Centro
Biotecnológico e Ingeniería
Genética. El ex mandatario se mostró
muy impresionado por el papel de Cuba, único
país en el mundo que hace descubrimientos
científicos por causas humanitarias y no
económicas. Carter, contradiciendo las
acusaciones de John Bolton, Subsecretario de Estado
para Control de Armas y Seguridad Internacional de
los Estados Unidos, declaró que no
había ninguna evidencia de bioterrorismo en
Cuba.
El 14 de
mayo Carter se dirigió directamente a la
población cubana por televisión y
radio. Sin interrupción ni censura
habló de la posibilidad de restablecer las
relaciones entre ambos países. Carter
expresó que aunque algunos piensen que las
relaciones pudieran adquirirse con la
abolición del embargo, otros creen que
será cuando se permitan elecciones libres en
Cuba. Carter añadió que no vino a
interferir en los asuntos internos de Cuba, sino a
extender una mano de amistad al pueblo cubano y
ofrecer una visión del futuro para ambos
países. Su visión incluye la
participación de Cuba en el
Área de Libre Comercio de las
Américas
y la posibilidad de viajar sin restricciones entre
los dos países. Carter también
apoyó los esfuerzos de los ciudadanos al
presentar una petición bajo el nombre
Proyecto Varela ante la Asamblea Nacional. Carter
expresó que son los cubanos y no los
extranjeros los que están trayendo
pacíficamente los cambios a su gobierno y
decidiendo su destino. El discurso de Carter fue
publicado íntegro dos días
después en el periódico
Granma.
Es muy
admirable lo que la familia Carter hizo brindando
esperanzas a dos naciones para que coexistan en paz
y puedan compartir sus conocimientos
científicos. Pero lo más perturbador
es que después de actos alentadores como el
anterior otros eventos vuelvan la vista al panorama
real. El 16 de mayo los Estados Unidos
rehusó conceder visas a dos
científicas cubanas especialistas en
desarrollos de tratamiento contra el cáncer
para que asistieran a la reunión
oncológica de la Sociedad Americana en
Orlando, Florida.
Ana-María
Fernández, cubana, es técnica de
investigación en la División de
Ciencias Biológicas de MU y es madre de dos
niños.
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