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Los jóvenes inmigrantes lidian con la vida en el extranjero

por Christina Claassen
reportera de Adelante

Mudarse a un país extranjero, cuya cultura y lengua son nuevas, es difícil para un adulto de avanzada edad. Pero para un joven, ya involucrado en el proceso complicado de convertirse en adulto, la inmigración puede ser aún más difícil.

Muchos estudiantes que vienen a Columbia son de países donde no han tenido educación secundaria o no hablan inglés, entonces se sienten más vulnerables y extraños en su nuevo ambiente.

Maico, de 18 años, es de Piedras Negras, México, sabía muy poco inglés antes de mudarse a Columbia hace ocho meses. Aunque él no asiste a la escuela secundaria, sí toma clases de inglés en el Centro Latino. Como su hermano y primo viven en Columbia, él ha podido asimilarse más rápido, y también, como muchos de sus amigos son mexicanos, él puede hablar español. Las clases de inglés lo ayudan a comunicarse en las tiendas.

“No entiendo mucho inglés,” dijo Maico. “Sólo ando con los Mexicanos, nada más.”

Para José Zayas-Caban, de 17 años, la experiencia de inmigración ha sido completamente distinta. Su llegada a los Estados Unidos y su asimilación al sistema escolar no fue muy difícil. Venir de Puerto Rico, un país donde los estudiantes aprenden inglés y español, le ayudó a tener ventaja sobre muchos otros estudiantes inmigrantes. Muchos jóvenes que vienen de Latinoamérica no se sienten tan confiados como Zayas-Caban cuando él vino a Columbia en 1999.

De hecho, él tiene dificultad en relacionarse con otros inmigrantes recién llegados, por las diferencias, en particular por el conocimiento del inglés.

“Somos un poco la excepción por que eso se enseña,” dijo Zayas-Caban.

Aprender inglés es el primer reto para integrarse, pero los jóvenes inmigrantes pueden encontrar otras maneras de sentirse en casa. Michael Bruckner, vicepresidente de Muhlenberg College en Allentown, Pennsylvania, dijo que su ciudad tiene muchos programas para ayudar a los estudiantes hispanos. Allentown tiene una tercera parte de población hispana y un 40 por ciento de estudiantes hispanos están en la escuela secundaria.

“El colegio hace trabajo con estudiantes hispanos de los grados 9 a 12 y el Programa de Admisiones de Comunidad manda a estudiantes del colegio para trabajar con ellos como profesores particulares,” Bruckner dijo.

Bruckner cree que su ciudad ha tenido buen éxito ayudando a los estudiantes hispanos con actividades fuera de las escuelas para lidiar con los retos de sus nuevas vidas americanas. Hay talleres para que los estudiantes puedan socializarse juntos, una obra dramática para los estudiantes, bailes, eventos de música, discusiones y comidas para llevar lo que haya para las familias.

El Dr. Bragg Stanley, consejero principal (head counselor) en Hickman High School, dijo que el programa de Inglés como Segunda Lengua (ESL) es muy buena ayuda para hacer que los estudiantes se sientan más cómodos e involucrados en el nuevo ambiente. Los estudiantes conocen a otros estudiantes internacionales y ellos se reúnen en clubes como el Club GO, un grupo multi-cultural que ayuda a los estudiantes a educarse sobre cada uno de sus propios países.

Muchas veces es muy difícil para los jóvenes inmigrantes asistir al colegio, donde pueden socializarse rápido con otros de su misma edad. Como muchos jóvenes hispanos tienen que trabajar para ayudar a la familia, no pueden ir al colegio y por fin pierden las oportunidades de hacer amigos y de asistir a las actividades, que pueden ayudarlos con los cambios de la vida. Stanley sabe que muchos estudiantes hispanos trabajan durante el día y dijo que Hickman ha considerado un programa de noche para ayudar a los jóvenes que trabajan para que puedan asistir a las clases.

“Queremos que la escuela sea más accesible para los estudiantes que no les va bien en el colegio tradicional,” Stanley dijo.

Por fin, cada joven tiene una experiencia diferente. Para Maico, trabajar es más importante que asistir a la escuela, y él ha aprendido como socializarse sin tener que ir a clases. Para Zayas-Caban, actividades escolares como la banda ha sido la manera más fácil para sentirse cómodo en su nuevo país.

“Con respecto a acomodarse, ahora que vivo aquí me ayuda y aumenta mi punto de vista,” Zayas-Caban dijo. “A mí me encanta participar en las actividades extracurriculares, así es fácil conocer nuevas personas.”

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