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Hispano frente a 53 años de cárcel por caso de violación

por Cristina Elías
reportera de Adelante

Cincuenta y tres años en prisión es realmente una sentencia de por vida para el salvadoreño de treinta y cinco años convicto por violación en Marshall, Missouri. El jurado, dijo Jay Barton, fiscal de Saline County, pudo no haberse dado cuenta de eso cuando adjudicaron la sentencia después de menos de una hora de deliberaciones.

José Interiano (abajo), immigrante ilegal convicto por violación en primer grado hacia su hijastra, una menor de doce años, está detenido en la cárcel de Saline County hasta ser sentenciado el día 22 de marzo.

Barton dijo que él cree que el jurado añadió un año por cada una de las veces que el acusado supuestamente tuvo relaciones con la niña.

Barton espera que el juez afirme la sentencia.

Richard Beard, abogado defensor, y la familia de Interiano aún afirman su inocencia; ellos dicen que la sentencia es excesiva, y que están considerando apelar.

También creen que el proceso se vio marcado por descriminación.

“No había hispanos en el jurado; no hablaba el idioma,” dijo Beard. “Pienso que todo estuvo en su contra. ¿Cómo podía ganar bajo esas circunstancias?”

El primo del acusado, Óscar Interiano, dijo estar desmoralizado por los resultados del juicio.

“Si fuera americano, no le hubieran dado tantos años,” dijo Óscar Interiano. “Pero, ¡qué se puede hacer — somos sólo hispanos!”

Ambas, la menor y su madre, son americanas.

Barton dice que el juicio fue justo. Se ordenó al jurado que descartara la nacionalidad y la falta de inglés del acusado a petición de Barton. También se pidió al juez antes del juicio que no informara al jurado acerca de la situación inmigratoria de Interiano para así evadir prejuicios.

“No quería añadir sobretonos raciales al caso,” dijo.

Barton dijo que la condena típica para casos de violación es de cinco años a cadena perpetua, y que se le pudo fácilmente haber juzgado con cincuenta cargos distintos — dándole así una pena mínima de 250 años.

“La manera en que lo sentenciaron en realidad fue más favorable para él,” dijo Barton.

También dijo que Interiano probablemente tendrá que cumplir solamente un 40 por ciento de la condena.

Interiano, quien ha vivido en Marshall dos años, fue empleado de una planta procesadora de carne, donde conoció y se casó con Joann Umanzor, madre de la niña.

Entre diciembre de 1999 y mayo del 2000, supuestamente mantuvo relaciones con la menor cada día al llegar de la escuela y cuando su madre no estaba en casa.

La pareja peleaba a menudo y hubo numerosas separaciones durante el corto matrimonio, dijo Óscar Interiano, quien además agregó que sus acusaciones fueron motivadas por celos y en venganza porque él la había dejado.

Barton dijo que Umanzor lo corrió de la casa en mayo. Ella sospechaba de ser engañada por su esposo, ya que sus relaciones íntimas habían decaído desde enero del 2000.

“Tenían muchas peleas,” dijo Barton, “pero nunca se imaginaba que la ‘otra’ era su hija de doce años.”

Interiano fue arrestado la tarde del 9 de junio del 2000, por el departamento de policía en Marshall. Luego fue trasladado a las oficinas policiales para un interrogatorio.

Según Barton, durante el interrogatorio, Interiano dijo que la muchacha lo había estado seduciendo por casi un año. Según Barton, él pudo resistirla por meses, pero finalmente sucumbió.

En el juicio, Interiano negó haber tenido sexo con la menor. Testificó que cuando fue interrogado por la policía, no había entendido sus derechos por causa de la barrera del idioma.

Habiendo recibido solamente educación hasta el cuarto grado en su país natal, El Salvador, Interiano puede leer muy poco español, dijeron sus familiares.

Beard cree que el intérprete de la policía no dio una versión correcta de las declaraciones del detenido.

“Desde el momento en que fuí a ver al Sr. Interiano, le pregunté qué le había dicho al fiscal,” dijo Beard. “A juzgar por su cara de sorpresa,” continuó, “me convencí de que era la primera vez que había oído lo que supuestamente fue su declaración.”

Cinco testigos fueron llamados por el fiscal: la víctima, la madre, el intérprete de la policía, un oficial de la policía y una pediatra.

La Dra. Lori Frasier, miembro de la facultad en el Departamento de Salud Infantil en Columbia, testificó que había una hendidura en el himen de la niña. Pero aclaró que no hay manera de encontrar evidencia física para identificar al agresor, ya que de acuerdo al testimonio dado por la menor, el último contacto había ocurrido más de un mes antes de la examinación.

“No es como que el culpable deja firma,” dijo Frasier.

Barton dijo que la evidencia presentada en la corte mostraba que la menor fue forzada.

No se necesita evidencia física de violencia para ser condenado. El cargo de violación a un menor en primer grado sobreentiende el uso de fuerza o coerción, ya que legalmente una persona menor de 14 años no puede dar su consentimiento para ninguna relación sexual.

Beard está considerando apelar la decisión por lo que los derechos a un proceso justo fueron violados. Él ciertamente pedirá una reducción de la sentencia. Beard dijo que desde el principio el sistema infringió sus derechos y que la interrogación fue conducida sin el beneficio de consejería legal.

Según el testimonio del policía y del intérprete, se le dio una copia escrita de sus derechos, afirmó Barton. Habiendo duda acerca de su capacidad para leerla, el intéprete le explicó su contenido por lo menos dos veces antes de pedirle que lo firmara.

Aunque el fiscal dijo que no todo detalle del proceso es redactado en sus informes bajo circunstancias normales, Beard respondió que hay diferencias importantes entre el informe policial y el testimonio firmado que fue presentado en la corte.

Dice Beard que el informe policial no menciona que se le tuviese que leer sus derechos más de una vez y que el acusado se hubiera negado a firmarlo.

“Eso da lugar a la pregunta de que si en realidad él renunció a sus derechos,” Beard dijo. “Yo pienso que no renunció a sus derechos porque no creo que los haya entendido.”

Otro punto de desacuerdo durante el juicio fue el papel del intérprete de la policía. Beard dijo que piensa que el intérprete continuó con el proceso para mejorar su posición en el departamento aunque Interiano claramente no había entendido sus derechos.

El jefe de policía, James Simmerman, opina que Interiano sí entendió sus derechos.

“Sus derechos le fueron leídos debidamente,” dijo Simmerman. “Se le leyeron tres veces.”

Beard afirmó que para asegurar la certeza del proceso interrogatorio, el proceso debió haber sido grabado en video, pero no lo fue.

La policía dijo en la corte que esto no es parte del procedimiento rutinario. Por eso, ellos estaban seguros de tener suficiente evidencia para conseguir una condena y no pensaron que necesitaban recopilar más información.

©2001 Adelante