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Nueva ley ofrece visas a familias

por Rebecca Rivas
reportera de Adelante

Jenny Martínez está cansada de mirar sobre su hombro.

Se pone nerviosa cada vez que un coche patrullero pasa cuando está manejando con su esposo. Aún después de su matrimonio hace tres años, a Raúl, un inmigrante indocumentado de Veracruz, México, le ha sido imposible obtener una tarjeta de la Seguridad Social o una licencia para conducir sin una visa.

“Tengo dos hijas pequeñas,” dice Raúl. “A veces me preocupo de mi familia. Dondequiera que voy, alguien me pide el número de la Seguridad Social.”

Por lo general, la ley requiere a Raúl esperar en su país de orígen mientras su solicitud de visa es procesada.

Sin embargo, el 21 de diciembre del año 2000, el ex-presidente Bill Clinton firmó el Acta de la Ley de Inmigración Familiar, la cual permite a inmigrantes ilegales como Raúl permanecer en Estados Unidos con su familia — si ellos reúnen los requisitos — mientras esperan la visa.

La ley tiene muchas secciones. Raúl espera cualificar en la sección 245i, la cual permite a residentes indocumentados solicitar un status condicional de residencia, pagando $1,000 por permanecer en los Estados Unidos.

Muchas oficinas gubernamentales de todo Missouri han recibido numerosas llamadas de personas preguntando sobre la nueva “ley de amnistía.”

Chester Moyer, de la oficina de Inmigración y Naturalización de Saint Louis, quiere esclarecer un punto: “Esta no es una ley de amnistía.”

La ley, en realidad, es muy restrictiva.

“La ley lo excusará de algunas violaciones migratorias,” dijo Moyer. “Generalmente la ley no le permite a usted hacer eso, pero esto es una excepción a la ley.”

Moyer dijo que Raúl es un buen candidato para la sección 245i. Esta sección de la ley servirá principalmente a dos clases de personas:

  • A ciudadanos norteamericanos que están casados con alguien que entró al país ilegalmente.
  • Personas candidatas para una visa, pero que fueron rechazados por una violación migratoria, tal como haber abusado de la permanencia autorizada por una visa.

Los solicitantes deben de haber estado en Estados Unidos el 21 de diciembre. El programa temporal “V” es otra sección de esta acta, la cual ayudará a aquellos quienes, a diferencia de Raúl, no están casados con ciudadanos de EEUU. Las esposas e hijos de residentes permanentes, quienes han estado esperando por más de tres años por sus visas, pueden convertirse en residentes temporales. Con el status “V,” una persona puede ser autorizada a trabajar. El reglamento para la ley no estará disponible hasta dentro de varias semanas más, dijo Moyer.

La ley afectará a miles de personas en Missouri, y a cerca de dos millones en la nación.

Lorna Tran, de los Servicios de Refugiados e Inmigración de la Diócesis Católica de Jefferson City, advirtió que una confusión sobre la amnistía puede ser peligrosa para solicitantes mal informados, los cuales pudieran ser deportados si no cumplen con los requisitos.

“Lo que estamos tratando de esclarecer es el aspecto de la cautela. En unos pocos años, la gente que solicitó sin una razón válida para cambiar su status, podría verse deportada.”

Moyer dice que en pasadas legalizaciones, al servicio de inmigración no le era permitido usar la información de los solicitantes en su contra, a menos de que hubiese una actividad criminal de por medio. Tal vez, en esta acta, se mantenga la misma política de confidencialidad, pero no se sabrá nada seguro hasta dentro de algunas semanas más.

Tran también dijo que no en todos los casos se requiere de un abogado. Los gastos que el solicitante debe pagar al INS exceden $1,000, y los honorarios de un abogado con frecuencia duplican esa cantidad.

Moyer también aconseja a los solicitantes de no incurrir en grandes gastos por servicios legales. Él recomienda a los solicitantes que visiten el Instituto Internacional de Saint Louis, el cual ofrece algunos servicios gratuitos a los inmigrantes.

Raúl no se dio cuenta de que pudo haber recibido ayuda legal gratis hasta después que de que pagó $2,000 en servicios legales. “Yo no conocía los centros,” dijo Raúl. “No me importa lo que me cueste con tal de obtener la legalidad.”

Sin embargo, Moyer explicó que sólo casos relacionados con crimines y asuntos descualificativos referentes a la salud requieren de los servicios de un abogado. Los buenos abogados a veces cobran sólo $500 o $700, dijo Moyer.

Personas como Raúl y Jenny se dan cuenta del significado de la nueva ley. La última vez que ésta pareja tuvo una oportunidad así fue entre 1994 y 1997, cuando hubo la misma oportunidad durante tres años para arreglar el status legal.

Durante la última década, los inmigrantes se han visto envueltos en un torbellino de leyes migratorias. En 1986 la ley de legalización permitió a aquellos que permanecieron en EEUU por cierto tiempo convertirse en residentes permanentes. A los que no eran elegibles o no solicitaron su legalización, les tocó una dura elección: permanecían en EEUU como ilegales en espera de una nueva ley dentro de pocos años, o se iban y estaban penalizados por otra ley que prohibía a los inmigrantes de entrar en el país por un período de entre tres y 10 años por haber residido en el país ilegalmente. Ahora la situación se repite, y personas como Jenny y Raúl esperan y desean lo mejor.

Los nombres de los Martínez han sido cambiados para su protección.

Contactos

  • Legal Aid of Western Missouri Kansas City, (816) 474-9868
  • International Institute of Saint Louis, ofrece clases en inglés y ayuda gratuita en asuntos de inmigración, (314) 773-9090
  • El Centro Latino de Salud y Educación Columbia, (573) 449-9442
  • Catholic Diocese Refugee and Immigration Services Jefferson City, (573) 635-9127
  • The INS National Customer Service Center, (800) 375-5238
  • The American Immigration Lawyers Association servicio de referencias de abogados, (202) 371-6450
  • Legal Aid Institute, The Immigration Project St. Louis, (314) 534-4200

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