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Quick Lube and Oil, en la esquina de Paris y Ammonette, es un centro de servicio completo. Fernando Olivares ha trabajado aquí por 10 años. Abajo, Olivares checa debajo del capo de un coche. (Fotos de Seth Wenig/Adelante)

Un doctor por el auto

por Christina Claassen
reportera de Adelante

Fernando Olivares ha encontrado su comodidad en Columbia. Cada día él trabaja debajo del capó de un coche, reparando carburadores, filtros de aceite y baterías. Él mira los frenos, motores y transmisiones, arreglándolos y perfeccionándolos. Él se ensucia las manos con aceite y provee un servicio a sus clientes, quienes muchas veces son leales y regresan por más trabajo en sus coches.

Olivares trabaja en el Paris Road Quick Lube and Oil, 1722B Paris Road, uno de los más viejos servicios en la ciudad que pertenece a un hispano. Él ha sido el dueño del taller desde 1989 y lo encuentra como una inversión de por vida muy satisfactoria. Sus clientes son muy diversos y él está contento en poder ayudar a clientes que hablan español e inglés. Olivares tiene la ventaja sobre otros talleres en Columbia porque él es bilingüe, y muchas veces tiene clientes que no hablan inglés.

“Ser bilingüe quiere decir que hay más oportunidades,” dijo Olivares. “Los clientes me preguntan ‘¿Cómo puedes hablar con él en español y conmigo en inglés? ¿No es difícil?’ Y yo les digo que no porque yo sé las dos lenguajes. Español es mi idioma natal e inglés es mi segundo idioma.”

Olivares vino a Columbia a mediados de 1980 después de trabajar por mucho tiempo en un taller en Tejas. Nacido en Laredo, México y criado en Laredo, Texas, Olivares siempre ha vivido cerca de una comunidad hispana. Él se mudó a Columbia en busca de un trabajo nuevo y el ambiente de un pueblo pequeño, y después de trabajar en el taller de Paris Road unos cuantos años, se presentó la oportunidad de ser el dueño.

“Columbia me dio la oportunidad de ser independiente y de trabajar por mucho tiempo en un sitio,” dijo Olivares. “Nunca me gustó cambiar trabajos como muchos lo hacen.”

Olivares quiere enseñar a su hijo su trabajo para que un día él pueda ser el dueño del taller. Su hijo, quien ya ha trabajado en el taller por unas cuantas semanas, tiene muchos deseos de aprender.

“Ahora estoy aprendiendo todas las cosas,” dijo Fernando Olivares, Jr., 16, que estudia en Hickman High School. “Yo miro a distancia y no interfiero con el trabajo. Creo que es genial que después de que mi padre se jubile, pueda ser dueño de su negocio.”

Parado al lado del mostrador de la sala de espera y mirando por la ventana de la oficina a los trabajadores mientras arreglan algunos coches, Olivares Jr, dijo que su padre ayuda a otros en la comunidad hispana, más allá del alcance de su negocio.

“Cuando El Maguey abrió, mi papá fue a comer allí y les dijo que iba a recomendar el restaurante a sus clientes. En ese momento, a ellos no les iba muy bien; entonces, cuando los clientes venían al taller, él les decía que debían comer allá,” dijo Olivares, Jr.

Los clientes de Paris Road Quick Lube and Oil son muy amigables. Se quedan en la sala de espera charlando con Olivares o mirando a “Rosie O’Donnell” en la televisión. Saben que Olivares les da servicios de la mejor calidad.

Francisco Flores, un cliente y amigo de Olivares, normalmente arregla su carro por sí mismo, pero algunas veces él necesita llevar su coche a un taller. Él se siente satisfecho y lleno de confianza con el servicio que Olivares le brinda.

“Su negocio es bueno y para mí tiene precios buenos,” dijo Flores. “Yo sé de otros lugares donde tratan de quitarle su dinero.”

El taller Paris Road Quick Lube and Oil ha sido un éxito en estos últimos 11 años. Olivares piensa dedicarse a su negocio hasta que se jubile, porque encuentra seguridad y calma en Columbia. Más importante que todo, es que sus clientes se sientan muy cómodos con su negocio.

“Yo le pregunto a gente como Fernando sobre mecánica,” dijo Flores. “Yo le tengo confianza porque él me ayuda.”

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