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¿Se
estrechará el cerco en torno a los ilegales
en Estados Unidos?
por
Juan Hidalgo
Mejía
colaborador
de Adelante
Muchos
inmigrantes se preguntan si conseguir trabajo en
los Estados Unidos será más
difícil a raíz del descubrimiento de
presunto contrabando de ilegales y abusos en las
normas laborales, por parte de seis ex funcionarios
de Tyson Foods, una de las compañías
procesadoras de alimentos más importantes
del país.
A partir
de este caso, surgen muchos interrogantes.
¿Tendrán los empleadores la
obligación de ser más estrictos al
momento de revisar la documentación de los
inmigrantes?, ¿Tendrán que pedir
más documentos? Algunos expertos, como la
profesora de la Facultad de Derecho de la
Universidad de Missouri (UM), María
Pabón López, dudan que este caso
afecte enormemente en la contratación de
inmigrantes, pero sí consideran que
habrá más control.
Peter
Orazem, un economista laboral de la Universidad de
Iowa, coincide con Pabón. Pese a que
será más difícil para los
inmigrantes ilegales conseguir documentos, esto no
evitará que se siga contratando gente, dice.
Al final, la necesidad de mano de obra barata
es siempre la misma. Este tipo de noticias puede
impactar a la prensa, pero realmente hay pocas
empresas que son investigadas,
opina.
Sylvia
Lazos, docente en el área social de la
Facultad de Derecho de UM, considera que el caso
Tyson refleja la primera señal de
preocupación por parte del gobierno federal
respecto a los grandes empleadores, dado que es el
primer caso en el que se ha iniciado un proceso
judicial por un presunto contrabando masivo de
ilegales latinos para trabajar en una
compañía estadounidense.
Pero
Orazem observa que la investigación
comenzó hace dos años y medio, y que
las prioridades han cambiado a partir del ataque
terrorista del 11 de septiembre y que, para los
trabajadores inmigrantes en plantas empacadoras de
carne, puede tener cierta ventaja.
Tengo
la impresión que ahora el Servicio de
Inmigración y Naturalización (INS)
tiene cosas más importantes que hacer que
investigar a las plantas empaquetadoras de carne.
Por ejemplo, ellos tienen en sus manos la seguridad
de los aeropuertos, agrega.
Kathy
Salazar, abogada de inmigración en Iowa ,
recuerda que hace unos años la planta
empaquetadora de carne IBP Corporation fue
investigada por US. News y World Report. El
artículo daba a conocer que la
compañía estaba implicada en el
reclutamiento de trabajadores, y tuvo que pagar una
fuerte multa.
Como
consecuencia de ello, IBP Corporation es más
rigurosa con en la revisión de documentos,
por lo que ahora requiere que estos sean
debidamente actualizados. Pero la ley
está escrita de tal manera que la
compañía no tiene la responsabilidad
de probar que el documento es legal, esto
sólo tiene que parecer legal, dice
Salazar, quien afirma que encontrar un
documento que parece ser legal no es
difícil.
Contrariamente
a los problemas legales que afronta Tyson, la
mayoría de trabajadores latinos que viven en
el sur y en el medio oeste de los Estados Unidos
siguen considerando a esta empresa como una de las
principales alternativas de empleo, sin importarles
mucho las condiciones de trabajo.
Un
cuidador de autos del Wal-Mart de Sedalia,
procedente de California, en Missouri, refiere
estar interesado en trabajar en esta
compañía porque dice pagan $ 7.50 la
hora, sin contar el tiempo extra y, a él no
le preocupa haber escuchado noticias sobre
supuestos maltratos de los ilegales dentro de la
planta.
Muchos
hispanos coinciden en señalar que la
compañía ofrece buenos salarios y
beneficios sociales superiores a los de otras
empresas o negocios. Heracleo Pérez,
propietario del restaurante en Sedalia llamado El
Tapatío donde se reúnen
frecuentemente trabajadores mexicanos, dice
que muchos empleados suyos dejaron de trabajar con
él hace cinco años para irse a
trabajar a la planta de Tyson porque les
ofrecían un mejor salario y beneficios
sociales.
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