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Los
Estados Unidos contra Tyson
Es
poco probable que la demanda afecte a los
indocumentados en Missouri Central
por
Osamu Fujimaru
reportero
de Adelante
A pesar
de la acusación federal contra Tyson Foods y
sus seis ex funcionarios, los trabajadores
inmigrantes indocumentados que presuntamente fueron
contratados probablemente no tendrán por
qué preocuparse de ser arrestados ni
deportados. Millones de inmigrantes ilegales en
este país seguirán siendo una fuerza
laboral importante para las empacadoras de carne, a
menos que el Servicio de Inmigración y
Naturalización cuyas siglas en
inglés son INS sea más severo
con las leyes de inmigración.
John
Keeley, investigador del Centro de Estudios
Inmigratorios en Washington D.C., considera que el
caso de Tyson Foods representa una
desviación de la política del INS que
en los últimos años no ha podido
imponer debidamente las leyes de inmigración
en los lugares de trabajo.
Keeley
explicó que mientras el INS manda a 7,000
agentes para patrullar la frontera con
México y a 900 para vigilar la frontera con
Canadá, sólo unos 300 de sus
inspectores trabajan en todo el país para
asegurar que los empleadores cumplan con las leyes
de inmigración, aunque se estima que 5
millones de indocumentados trabajan en los Estados
Unidos.
Mike
Jaromin, director asistente del INS en la ciudad de
Kansas, dijo que la agencia ya no habla sobre su
fuerza laboral después del 11 de septiembre
del año pasado. Pero agregó,
continuaremos imponiendo las leyes en los
lugares de trabajo, y nuestros objetivos
principales serán los empleadores que
contraten a los inmigrantes ilegales, sabiendo que
son ilegales.
Sea como
sea, los oficiales de la policía local cree
que la planta procesadora de pollos de Tyson Foods
en el condado de Pettis emplea a inmigrantes
ilegales.
Larry
Ward, comandante del departamento de la
policía en Sedalia, indicó que su
departamento arresta aproximadamente a un
inmigrante por semana y, que muchos de ellos tienen
identificación de Tyson Foods.
Ward dijo
que el departamento no hace grandes esfuerzos para
arrestar a los inmigrantes ilegales.
Normalmente, nos topamos con ellos por una
infracción de tránsito y les exigimos
sus identificaciones y a veces son
falsas.
El
comandante de la policía reconoció
que su departamento no puede hacer nada con el
complejo de Tyson Foods porque está ubicado
fuera de la ciudad de Sedalia, pese a que algunos
inmigrantes ilegales que detienen tengan
identificación de la
compañía.
Ed
Nicholson, portavoz de Tyson Foods, mediante un
correo electrónico explicó a Adelante
que cada vez que la compañía quiere
emplear a alguien usa el formulario I-9.
Además para complementar el proceso, la
compañía requiere que los candidatos
muestren dos documentos actuales, uno de ellos con
una fotografía, agregó.
Según
Nicholson, aproximadamente el 35 por ciento de los
120,000 empleados de Tyson son hispanos, y
más o menos la mitad de los 1,600
trabajadores de la planta procesadora de pollos en
el condado de Pettis son latinos.
Según
el censo del 2000, en el condado viven 39,403,
delos cuales 1,527 son hispanos o
latinos.
Por su
parte, Jaromin dijo que el INS de la ciudad de
Kansas fue parte de la investigación federal
de la compañía, pero dijo que no
puede hablar más sobre el caso. La Oficina
Legal en Chattanooga, Tennessee, no
respondió las llamadas de
Adelante.
Bajo la
política actual del INS, muchos de los
inmigrantes sin papeles que la policía
encuentra continúan quedándose en
este país.
Ward dijo
que la policía de Sedalia no informa al INS
cada vez que se topa con un inmigrante ilegal. Si
todos los oficiales de la policía del
país informaran al INS que encuentran
inmigrantes ilegales, los abrumaríamos,
explicó.
Sin
embargo, añadió que su departamento
se pone en contacto con el INS cada vez que tiene
dudas sobre la verdadera identidad de un
inmigrante, por si éste esté usando
una identidad falsa.
Jaromin
admite que el INS no tiene recursos suficientes
para responder a todos los informes sobre los
ilegales. No obstante, aclaró que el INS
responde en caso que un inmigrante esté
condenado por algún cargo como conducir en
estado etílico, falsificación de
documentos u homicidio.
Él
también dijo que no existe una ley que
ordene informar al INS cada vez que encuentren a un
ilegal.
Algunos
expertos en inmigración piensan que la
acusación de Tyson no cambiará la
situación actual de los inmigrantes
indocumentados y sus empleadores.
John
Green, un candidato doctoral en sociología
rural en la Universidad de Missouri (UM),
opinó que el gobierno estadounidense no debe
echar la culpa a todos los inmigrantes ilegales en
este país especialmente porque algunas
de sus políticas han afectado a otros
países como México, que ha empeorado
su economía, y, por eso, ellos tienen que
buscar un trabajo en otro lugar.
Elizabeth
Barham, profesora asistente de sociología
rural en la UM, dijo que ella cree que muchas
compañías emplean a inmigrantes sin
documentos con conocimiento y cualquiera que
piense que no puede ser es muy
crédulo. Los trabajadores
indocumentados no tienen protección legal y,
por eso, podrían ser explotados por sus
empleadores, agregó.
Empero,
dijo, acusando a compañías como Tyson
Foods, no llegaremos al centro del problema.
Estimó que la solución del problema
es el establecimiento de un proceso legal donde
trabajadores inmigrantes puedan solicitar una visa
de trabajador invitado y tener acceso a
protección legal. Necesitamos
reconocer que ellos son importantes para nuestra
economía y que ellos deben tener ciertos
derechos humanos y civiles.
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