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Una bendición Daniel Corona (a la izq.) ayuda a las hermanas de El Puente en una petición a Dios para la protección de su carro. (foto de Ann Breidenbach /contribuidora de Adelante)
Monjas de ‘El Puente’
Ministerio muestra que el amor no sabe de idiomas

por Ann Breidenbach
colaboradora de Adelante

Reunidos alrededor de un Pontiac Gran Prix se encontraban el joven Daniel Corona y tres monjas americanas. Una leía un libro de oraciones, otra echaba agua bendita sobre el capó y el resto tendía sus manos sobre el auto en gesto de bendición. La bendición comenzó con una oración en español, pidiendo a Dios que bendiciese el auto nuevo.

Cuando la bendición concluyó, la hermana Marianne añadió un toque al ritual: entró en el interior y colocó una imagen del Sagrado Corazón en el tablero de instrumentos. Luego el alegre grupo intercambió abrazos, admiró el auto, y observó la partida del orgulloso dueño del carro recién bendecido.

La improvisada bendición del auto nuevo fue uno de los pedidos inusuales realizados a las hermanas de “El Puente” como parte de su misión a la creciente comunidad hispana de Jefferson City y los alrededores. Sin embargo las solicitudes de consejo y asistencia espiritual y material son abundantes.

Las hermanas Peggy Bonnot, Marianne Kramer y Margaret Snyder reunieron esfuerzos en el otoño de 1999 para cumplir la misión de la Orden de las Hermanas de la Caridad de la Palabra Encarnada, “proveer el amor y la caridad de Dios” entre los inmigrantes hispanos. Cada una de ellas tiene experiencia de trabajo en América Latina, y sintieron la llamada a usar esta expe-riencia con los recién llegados inmigrantes latinos. Las hermanas sirven como ilustración viva del nombre del ministerio, “El Puente.”

Ellas se han convertido en una conexión esencial entre las comunidades hispanas y americanas del centro de Missouri, con un ministerio que alcanza desde Jefferson City, a Columbia y California.

En poco más de un año, con gran energía y buen humor, las hermanas se han convertido en parte importante entre la población hispana, haciendo de consejeras espirituales, madrinas, maestras e incluso como parte de las familias. Como miembros de la comunidad de fe, ellas están involucradas en la vida pública como activistas para los nuevos inmigrantes. Su ministerio va desde la educación al transporte y vivienda hasta la guía espiritual. Y su trabajo ha dado nacimiento a otros ministerios.

“Hemos sido madrinas de muchas cosas,” dice la hermana Margaret.

Un rol importante que ellas cumplen es ayudar a muchas mujeres a encontrar el cuidado prenatal. Ellas comenzaron como intérpretes para los proveedores locales de servicios de salud y ahora con frecuencia son testigos del nacimiento de muchos hispanos de segunda generación. El hijo de Daniel Corona, Anthony Jesús, fue uno de los recién nacidos que la hermana Marianne dio la bienvenida a este mundo hace dos meses.

“Nosotras estamos en los momentos de alegría y de tristeza de la vida de la gente,” indica la hermana Marianne. Las hermanas son bienvenidas en los hogares de las familias en los momentos más íntimos.

Ellas compartieron muchos momentos de alegría como la bendición del auto de Daniel y el nacimiento de su hijo. También ellas han estado presentes en los momentos de tristeza, como el año pasado cuando se unieron al grupo de apoyo luego del trágico incendio de una casa en California que termino con la vida de cinco niños.

La comunidad es bienvenida en el centro de El Puente. La casa está ubicada cerca del Colegio “Helias,” y se ha convertido en un centro de instrucción, lugar de encuentro y de cobijo en emergencias.

Conjuntamente con las Escuelas Públicas de Jefferson City ellas ofrecen cursos de Inglés como Segundo Idioma, así como otras oportunidades educacionales.

Para ilustrar la apertura de su misión, las hermanas cuentan la historia de cuatro “muchachos” que un buen día aparecieron en su puerta hambrientos y desempleados. Ellas los alimentaron, proveyeron vivienda temporal y los conectaron con un empleador. Como muchos que necesitan de sus servicios a manera de estación en su viaje, ellos se han convertido en alegres y productivos miembros de la comunidad.

La Iglesia Católica en el Centro de Missouri es un lugar familiar para los inmigrantes de América Latina según las hermanas. Y también los conecta con el ministerio de El Puente, que los conecta con la nueva comunidad a la que han elegido unirse.

Se puede contactar con las hermanas de El Puente en el (573) 635-2540. Están ubicadas en el 1106 Swifts Highway en Jefferson City.

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