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Russell
Morales, 10, ayuda a poner la computadora al carro
en el 30 de Agosto afuera del Centro Latino de
Salud, Educación y Cultura.
Probablemente seré el primer a
usarla, dijo Russell. Pero a primer, su
hermano, Ray, tendrá que enseñarlo
como usar la computadora. (Nicole
Berger/Adelante)
Cerrando
la division digital
por
Johonna McCants
reportera
de Adelante
COLUMBIA
Ray Morales, de 16 años, está
esperando. De hecho, él es muy paciente,
pero hoy la tarea es más fácil, ahora
que ya puede ver el resultado de su espera. Lo que
tanto ha ansiado está frente a él
sobre una silla en la sala del Centro Latino de
Salud, Educación y Cultura. Durante cuatro
años, Ray, quien piensa estudiar
computación en la universidad, ha estado
esperando por esa herramienta que lo
acercará a realizar sus proyetos. Ahora solo
tiene que esperar unos pocos minutos.
Eduardo
Crespi, Director del Centro
Latino,
mira a Ray, y sonrie amigablemente. Como siempre,
es un hombre con una misión. En estos
días está buscando computadoras.
Crespi recientemente ha comenzado un programa para
conseguir computadoras para familias latinas de la
clase trabajadora de Columbia.
El hogar
de los Morales será el sexto en recibir una
computadora desde que el programa se iniciara hace
tres meses. Ray, alumno del segundo año en
la preparatoria Hickman, toma clases de
matemáticas, inglés, ciencias y
deporte. Su materia favorita es matemáticas.
Ray vive con sus padres y tres hermanos: Russell
(10), Angel (10), y Roberto (12). Su madre,
Angélica Morales, trabaja como ensambladora
en una fábrica local de vehículos. Su
padre, Reynaldo Morales, trabaja para la ciudad en
el servicio de recolección de
basura.
Con la
llegada de la computadora a su hogar, los Morales
tendrán acceso directo a un recurso clave
para el éxito académico, mientras que
los adultos podrán obtener los conocimientos
técnicos para mejorar sus oportunidades de
empleo.
Crespi
contó que la idea del proyecto surgió
cuando dos voluntarios del programa Americorps
VISTA, le donaron computadoras usadas para el
Centro Latino hace tres meses. Mi idea
inmediatamente fue la de cómo motar un
laboratorio para enseñar computación
y conseguir más computadoras para
distribuirlas entre las familias latinas en
Columbia, dijo Crespi. Después que las
computadoras llegaron, Crespi comenzó a
entregarlas a estudiantes que estudian
inglés en el Centro Latino. Así
nació el programa de computación.
Crespi aún busca va- rios nombres para su
proyecto: ¿El Latin Web?, ¿La Web
Latina?, ¿La Supercarretera del Net? No
está seguro del nombre del proyecto; pero no
hay duda acerca del objetivo del
programa.
El
propósito del programa es el de lograr que
las familias de la clase trabajadora puedan
comunicarse por correo electrónico y
aprendan las técnicas básicas de
computación. Estamos pidiendo al
público que done computadoras para el Centro
para distribuirlas a las familias Latinas y a sus
niños.
La peor
parte de no tener una computadora, no es estar
ausente del instrumento de socialización
moderno, sino la dificultad de completar las tareas
escolares que requieren navegar en el Internet.
El no podía ha -cerlo porque no
teníamos los medios, expresó
Angélica Morales, la madre de Ray. El
inquieto Ray dijo que usaría la nueva
computadora para el Internet, correo
electrónico, escribir sus ta- reas de la
escuela, etc.
Crespi
espera que la familias que reciban las computadoras
usen la red informativa COIN de la biblioteca
pública local. El establecerá un
servicio con COIN para conectar a las familias y
enviar comunicados con noticias locales desde el
Centro Latino.
Ray es
uno de los voluntarios en el programa juvenil del
Centro Latino, y está dispuesto a ayudar a
otras familias que reciban computadoras. Su primer
estudiante será su madre.
Tendré suerte si logro hacerla
funcionar, dijo ella.
El
pasatiempo favorito de Ray es trabajar en su
bicicleta Low-rider que el
construyó y llevarla a exhibiciones locales.
Pero el tiempo que el emplea ahora con su bicicleta
se reducirá un tanto con la llegada de la
computadora a su hogar. La PC que está en
camino a la casa de Ray es la más reciente
donación al Centro Latino.
El
hermano mas pequeño de Ray también
participa en el programa juvenil del Centro, se
agita con alegría en su silla par la llegada
de la computadora a su casa. Voy a usar la
computadora esta semana para ve el sitio Web de mi
clase. Voy a ser el primero en usarla. Ray,
Russel y Angélica salen del Centro Latino
exhibiendo sonrisas que compiten con el sol al
llevar la computadora a su Honda Marrón del
86.
Comunicar
con el Centro Latino en el 449-9442 para dar
sevicio, donar una computadora o solicitar recivir
una.
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