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María
Jesús Salas y Araceli Medina ganan $8.70 la hora trabajando
en la fábrica de pollos Tyson en Monett, Mo. Cerca a
este lugar, la Alianza Regional de las Ozark discutió
los problemas que tienen muchos latinos que trabajan en este
tipo de industria.
Trabajando
juntos
Activistas,
trabajadores del gobierno y empresarios colaboran
en identificar y resolver los problemas
migratorios
por
Julian Pecquet
reportero
de Adelante
MONETT
El Suroeste de Missouri ha visto un
crecimiento de latinos aún mayor que
Missouri Central, debido en gran parte al
Chicken Trail, las numerosas plantas de
procesamiento de pollos que fomentan la
economía del área, atrayendo a
trabajadores de lugares lejanos.
Las
plantas de Missouri se anuncian en México y
el sur de Texas, dijo Jerry Edwards, director
estatal del Programa Missouri Title 1-C, el cual
recibe parte de los 300 millones de dólares
anuales de la subvención para la
educación de inmigrantes.
Edwards
atribuye el rápido crecimiento latino en el
área el cual casi se
cuadruplicó desde el ultimo censo de 1990
a la unidad de las familias
latinas.
El
hombre llega y obtiene un trabajo,
refirió Edwards. Una vez establecido,
él traerá a la
familia.
Numerosos
trabajadores han llegado sin documentos.
Después del 11 de septiembre, la
Patrulla Fronteriza se hace presente
constantemente, hay un verdadero
endurecimiento, comentó Edwards, quien
es uno de los más de 90 miembros de la
Alianza Regional de las Ozark, una coalición
de grupos independientes y gubernamentales que
trabajan brindando apoyo a los migrantes que viven
en el sur del estado de Missouri. Estos grupos se
reunieron el pasado 26 de octubre para cimentar su
colaboración.
La
barrera del idioma es el principal obstáculo
del inmigrante. El problema que enfrentan los
nuevos residentes ha sido cuantificado en una
investigación, dirigida esta primavera por
Jim Wirth de la Universidad de Missouri, quien
distribuyó su investigación en la
reunión.
El
estudio comprobó que el 73 % de los latinos
necesitan ayuda en inglés y, el 43% de ellos
sólo poseen una educación
primaria.
Pero la
barrera del idioma opera de dos maneras: 68% de
inmigrantes dijo que no hubo intérpretes
disponibles en las agencias que tramitaban las
instalaciones de servicios públicos, los
cuales debían ser pagados en efectivo porque
la mayoría de ellos no tienen cuentas en el
banco (sólo 43% la tiene). También,
dijeron que los caseros son desconfiados y exigen
el pago en efectivo (53% dijo que tienen problemas
con sus rentas).
El
problema con los proveedores de servicios y
residentes de la comunidad quienes tratan de ayudar
pero no entienden o se identifican con la realidad
del problema.
Karen
Johnson, una consultora del programa educacional
Title 1-C, manifestó que los latinos no
sólo eran ignorados sino también que
ellos no son escuchados por las
autoridades.
Tomamos
decisiones sobre gente que quizás no tenga
poder alguno dijo Johnson.
Insultos
raciales y tensiones entre los recién
llegados y los antiguos residentes son otro
problema. El 52% de los latinos asegura haber sido
discriminado.
El otro
problema es encontrar trabajo. Mientras el 41%
afirma que trabajar para las plantas procesadoras,
muchos dicen que el dinero es un problema (52%) y
muchos otros carecen de seguro (62%). Las plantas
de pollo tienen mucha remoción de personal,
raras veces hacen aumentos de salario o
ascensos.
Enrique
Rivera (48 años), quien ha pasado 17
años trabajando con los pollos, está
de acuerdo.
Este
es el país de las oportunidades, donde
cualquiera puede trabajar a cualquiera edad y
aún enfermo, comentó
Rivera.
Este
nativo de Puerto Rico trabaja ahora con CNC Machine
Productions.
Cambié
de trabajo porque el frío afecta al
organismo, los huesos, agregó
Rivera.
Por ley,
las plantas procesadoras deben mantenerse a 8
grados Celsius para mantener a los pollos en buenas
condiciones. Pero Rivera dijo que el frío no
es tan malo como los dolores que produce el
levantar caja tras caja de pollos, colocando una
sobre otra.
La
comunidad latina también está creando
nuevas oportunidades para empresarios latinos y
anglos, algunos de los ellos asistieron a la
reunión.
Aldo
Domínguez, cuya familia vino de Cuba en
1965, es uno de los que responde a la nueva
situación. El abogado de Kansas City fue
contactado por sus colegas de migración de
Carthage en busca de abogados hispanohablantes.
Domínguez decidió pasar los
miércoles en Monett y los sábados en
Joplin. El dijo que se enfocará en la
compensación de los trabajadores,
accidentes, relaciones domésticas y casos
criminales pero dejará los casos migratorios
a otros especialistas.
Los otros
participantes se ocuparon de estudiar la forma de
mejorar el proceso de desarolllo
comunitario.
Las
asociaciones tratan de competir con Kansas City y
San Luis para obtener subsidios, pero saben que
esas oportunidades económicas se desvancen
porque la competencia es dura, siendo necesario
hacer lobbies para conseguir apoyo
politico.
Sabemos
que los subsidios disminuyen, al igual que las
corporaciones. El dinero debe obtenerse del pueblo
americano, de fondos estatales y federales,
dijo Carol Conway, agente inmobilario, quien
también brinda clases bilingües en las
Ozark.
Por
qué debemos ser excluidos de
esto?
Nuestros
clientes necesitan una voz politica, dijo
Conway. Necesitan representación en
Jefferson City. Podemos pedir traductores, permisos
de conducir en español y en otros doce
idiomas.
Adolfo
Castillo, 55 años, un defensor de los
derechos de veteranos hispanos, presentó el
asunto al final de la reunión. Un veterano
de Vietnam, cuyos dos hijos también
sirvieron en el campo militar, dijo que sus
conexiones con políticos locales, en
especial con el representante Gary Burton
Republicano de Carl Junction le ha permitido
obtener traducciones en español del
manual
de conducir,
el cual ya debe de estar disponible en todo el
estado. Usted tiene que relacionarse con los
politicos, aconsejó
Castillo.
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