Casa

English Version

Noticias

Opiniones

Salud

Cultura

Rebeldes en la marcha

Un grito indígena


Luces en la oscuridad: Líderes y simpatizantes zapatistas sostienen velas de vigilia en Tepotzlan, Mexico, durante su marcha desde Chiapas a México, para reivindicar los derechos indigenas. (AP/Victor R. Caivanol)

A ustedes y a nosotros nos hacen objeto de burlas. Por el color nos burlan, porque somos morenos, porque somos del color de la tierra.
Por como hablamos nos burlan, porque en nuestra sangre y en nuestra lengua están nuestros padres y madres indígenas.
Por como nos divertimos nos burlan, porque en nuestros bailes y canciones, en nuestros juegos están nuestros antepasados.
Pero principalmente nos burlan porque somos pobres.
Nos burlan y nos explotan y nos reprimen y nos engañan y nos humillan.
A ustedes y a nosotros nos reprimen si protestamos por la violación a nuestros derechos.
Porque en este país el único derecho que tenemos los pobres, es ser pobres.
Todo lo demás se nos niega.
Se nos niega una vivienda digna. Para los ricos, materiales buenos y grandes jardines. Para nosotros el cartón y la basura.
Se nos niega la posesión de la tierra. Para los ricos las mejores tierras, los créditos, la tecnología, los mercados. Para nosotros un montón de piedras y apenas la tierra que tengamos en las uñas.”

—Subcommandante Marcos

por Frank Shulse
colaborador de Adelante

MEXICO TIEMBLA POR un nuevo terremoto: El Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) está en marcha hacia la capital mexicana demandando reconocimiento constitucional para los derechos y cultura de los indígenas, animado a su paso por multitudes en cada ciudad. La marcha indígena por la dignidad está formada por 24 comandantes zapatistas, cuatro de ellos mujeres, quienes dejaron sus armas y su escondite en la selva del estado de Chiapas para exigir pacíficamente la aprobación de una ley de derechos humanos para la gente indígena de México. El proyecto de ley llamado COCOPA fue el resultado de largas negociaciones entre los rebeldes, quienes declararon guerra al gobierno de México el 1 de enero de 1994, y un equipo de negociación multi-partidista escogido por la legislatura. Las comunidades zapatistas en resistencia ratificaron el proyecto de ley propuesto en 1996 y esperaron que esta sea presentada al Congreso Nacional, pero la administración del ex presidente Ernesto Zedillo prefirió cambiarla a una versión reducida del original, la cual subsecuentemente fracasó. El presidente Vicente Fox, quien alguna vez dijo que podría resolver el problema zapatista en quince minutos, ahora dice que está apostando su presidencia con lo que él llama la “Marcha de la Paz.” Hay que preguntarse si Fox lee los periódicos dado que fue a través de los medios, el día de su posesión, que los zapatistas terminaron un silencio oficial de varios meses para recordar al nuevo presidente que ellos son sus enemigos y que él partía en zero en cuanto a la confianza con ellos. La pasada administración, dicen los zapatistas, simplemente usó dichas negociaciones para postergar mientras desplegó las pinzas militares.

En cambio, el portavoz, Subcomandante Marcos, demandó tres señales de la administración Fox: Fox deberá retirar los 7 campamentos militares más cercanos a la zona zapatista establecidos por la administración Zedillo, liberar todos los prisioneros políticos zapatistas (más de 100), e impulsar el proyecto de ley COCOPA en el Congreso para que los zapatistas retornen a la mesa de negociaciones.

Hasta ahora Fox ha retirado al ejército de 4 campamentos, incluyendo uno donde los militares fueron pacíficamente desalojados por los habitantes locales. Las únicas 77 liberaciones fueron hechas bajo el auspicio del gobernador de Chiapas Pablo Salazar. En cuanto a la ley COCOPA, sí la envió al congreso, pero a pesar de toda su retórica de paz, parece que no la haya respaldado ni aun dentro de su propio partido. El líder del actual partido de gobierno PAN Luis Felipe Bravo Mena, anunció categóricamente que Fox no ha pedido al partido la aprobación del proyecto de ley COCOPA y que el PAN no tiene compromiso de apoyarlo.

Anticipando la intransigencia del gobierno, Marcos y los demás comandantes tomaron la ofensiva por montar la marcha que está produciendo tanto perturbación en los medios. Marcos criticó a Fox por montar un circo con los medios, designado a hacer lucir bien al Presidente a expensas de los zapatistas. Marcos ha desencadenado su considerable ingenio sarcástico para quienes lo han amenazado de muerte y ha usado las dos semanas de marcha para educar a la “sociedad civil” sobre la vergonzosa situación de los 10 millones de indígenas no solo de Chiapas , sino de todo México. Su apasionada oratoria ha agitado a miles en cada parada. En un discurso en Toluca, que recuerda al Movimiento por los derechos civiles en los años 60 en los Estados Unidos, Marcos atacó a los ricos y enfatizó su carácter racista de la discriminación.

La batalla radica en los cambios constitucionales que hizo el país para que México lograra el TLC en 1994. La administración de Carlos Salinas abolió el sistema de derechos de los indígenas a la tierra comunal, terminado así la reforma agraria, uno de los pilares de la revolución mexicana. El proyecto de ley COCOPA podría revertir dicha abolición hasta cierto punto, pero los ricos de México tienen muy poco deseo de compartir su creciente riqueza con los de abajo a pesar de toda su retórica contraria.

Frank Shulse enseña Español en Westminster College y se ha fascinado por el horror de la desigualdad entre ricos y pobres en este mundo desde que viajó a Chiapas, México, en 1980.

©2001 Adelante