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Entré
sus páginas
Carmen
Boullosa: Una perspectiva
personal
por
Sol Colina
¿Cómo
empieza la relación íntima
entre lectora y escritora? Diríase
que de la misma manera que lector y
escritor, claro. Lo cierto es que los
lazos afectivos que creamos entre una obra
y nosotros mismos son personales e
individuales. Entre Boullosa y yo, la
historia empezó en 1989 con una
aspirante a la maestría en las
nevadas montañas rocallosas y la
escritora naciente que acababa de ganar el
premio Xavier Villaurrutia por la novela
que durmiera 7 años, Antes.
Carmen
Boullosa entró a mi vida de la mano
de esas niñas perdidas en una casa
en ruinas en la ciudad de México de
Mejor Desaparece. Continuó
con los pasos de la protagonista de
Antes que se vuelve una fantasma
solitaria, siempre en búsqueda de
la madre ausente y añorada.
Siguiendo los hilos tendidos por la
ficción de Boullosa volví a
caer en las redes de La Milagrosa,
la mujer que poseía el don de
soñar y convertir en realidad los
deseos de los mexicanos, incluyendo los
del candidato fatal de las elecciones
nacionales. En 1997, Cielos de la
Tierra aparece, encerrando en sus
páginas un mundo totalizante que
alterna la realidad indígena de la
colonia, el siglo XX y el futuro
después de la catástrofe
ecológica del planeta. Esta novela
representa una gran ambición
literaria de Boullosa, empeñada en
reconstruir y recuperar la identidad
indígena e insertarla en la
realidad nacional.
Primero
estaba muy intrigada por una mujer
semidesconocida en México que sin
embargo, era estudiada en los
círculos académicos de los
Estados Unidos. Después, me
rendí a los encantos de sus libros,
al giro de sus palabras, a su prosa exacta
y trabajada, al misterio que se
desprendía de sus oraciones. Me
gustan los libros de la Carmen Boullosa,
incluyendo su literatura de corsarios y
piratas, donde las mujeres se visten de
hombre para sobrevivir en un mundo
masculino. Me atrae la osadía de
algunos personajes, el humor y las
recreaciones de otros mundos a los que no
pertenezco más que a través
de sus libros. Sobretodo, la escritura de
Boullosa delata el espíritu
inquieto y observador que vigila celoso el
hacer público de la nación,
la vida diaria de sus habitantes, las
preocupaciones y placeres de mujeres y
hombres, los problemas políticos,
las desgracias económicas y las
ironías del ser humano. Su obra no
se limita a una realidad nacional, viaja
por continentes e islas, siglos y
milenios, sin dejar atrás la
visión atenta y el espíritu
investigador. Adentrarse en los vericuetos
siguiendo el pensamiento de Carmen
Boullosa disfrazado de corsario, de
niña, del fraile Hernando de Rivas,
de la investigadora de manuscritos o de la
andrógina Lear, es inventarse uno
mismo. Leer a Boullosa es sumergirse en
los caminos de la memoria, en los lugares
míticos de países lejanos,
es olvidarse de uno mismo para adquirir la
identidad de todos y cada uno de sus
personajes, es ser, en una palabra,
cómplices de su literatura.
Sol
Colina es una escritora mexicana y
candidata doctoral en literatura de
Latinoamérica. Organizó la
visita de Boullosa a MU el 7 de diciembre,
y su tesis de doctorado es en parte sobre
la obra de Boullosa. Para más
información sobre la visita de
Boullosa a Missouri, lee al
articulo
de Internet por Pilar Marcos
Rodríguez.
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