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Y
el Oscar ES PaRa...
por
Javier Solano
reportero
de Adelante
El nuevo
teatro Kodak de Los Angeles vio este año
algo inesperado. Dos actores negros recogieron los
Oscar en las principales categorías en la
gala de entrega de los premios que anualmente
concede la Academia de las Artes y las Ciencias
Cinematográficas en esa ciudad.
Pero el
año pasado, el Shrine Auditorium de Los
Angeles fue hispano hasta la bandera. Los
productores hollywodienses están comenzando
a apreciar que las minorías, como hispanos y
negros, enriquecen el panorama fílmico
nacional.
En el
2001, Benicio Del Toro, Javier Bardem y
Penélope Cruz eran nombres que pocos
aficionados reconocían, a pesar de que cada
uno ha tenido una larga trayectoria en el mundo del
celuloide.
La
bella Penélope estuvo en la cubierta de Vogue y ha sido
la cara de Ralph Lauren en su última campaña publicitaria.
Por ahora, no ha estado nominada a un Oscar pero ya ha entrado
en las listas de actrices favoritas de Hollywood. Ha sido protagonista
en varias películas con los galanes más cotizados
del momento: Blow (Johnny Depp), Captain Corelli's
Mandolin (Nicolas Cage) y Vanilla Sky (Tom Cruise).
Bardem
estaba entre los candidatos para el mejor actor en
el papel del poeta cubano Reynaldo Arenas en
Before Night Falls.
Del Toro,
quien consiguió un Globo de Oro y un Oscar
por su representación de un policía
mexicano, es también muy conocido por los
hispanos. Nacido en Puerto Rico y criado en
Pennsylvania, lleva realizando películas de
Hollywood, tales como Usual Suspects, desde
hace 10 años. Pero ha estado siempre en la
sombra, nunca en un papel protagonista.
Tradicionalmente,
los actores Hispanos han representado
estereotipos culturales convenientes para
Hollywood, desempeñando papeles
complementarios como traficantes de cocaína,
sádicos oficiales de prisiones o
policía corrupto...Ha sido duro para los
actores cuya lengua nativa no era el inglés
ser contratados para papeles secundarios, sin
mencionar papeles protagonistas , dice un
artículo del National Post
online.
Sin
embargo, las cosas están cambiando rápidamente.
Jennifer López dejó de lado sus raíces
latinas para sus papeles protagonistas en películas como
The Cell and The Wedding Planner. Benjamín
Bratt, cuyos padres son del Perú, también es conocido
por haber protagonizado papeles alejados de los estereotipos
hispanos, como en The Red Planet o After the Storm.
Su
actitud contrasta con la de aquellos días de
1940 en los que la estrella Rita Hayworth,
(bautizada con el nombre de Margarita Cansino),
ocultó sus raíces hispanas por miedo
a ser expulsada de la gran pantalla de
Hollywood.
Pero
existe una larga historia de latinos que han dejado
el pabellón muy alto en los Oscars y han
desafiado a la Academia.
El primer
ganador hispano fue José Ferrer en 1950. La
dorada estatuilla fue después para Rita
Moreno, que ganó como mejor actriz
secundaria en 1961 por West Side Story.
Más adelante, llegarían Andy
García, nominado por El Padrino, Part
III. Edward James Olmos, ganó por
Stand and Deliver en 1987. Más tarde
llegaría la española Belle
Epoque y más recientemente Todo Sobre
Mi Madre de Pedro Almodóvar, ahora
mundialmente aclamado.
Y aunque
el éxito que puedan parecer las carreras
individuales de Del Toro, Bardem y Cruz, la subida
de los hispanos en Hollywood no va a ser algo
momentáneo.
Robert
Redford anunció recientemente planes para
filmar un documental del Che Guevara. Antonio
Banderas será el revolucionario mexicano
Emiliano Zapata para Disney. Selma Hayek y Jennifer
López trabajan en diferentes
películas basadas en la vida de la pintora
mexicana Frida Kahlo.
Mientras
tanto hay un éxodo de las estrellas de las
soap operas de México a Miami, donde
centenares de actores y actrices esperan lanzarse
al estrellato en la televisión o el
cine.
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