|
No hay
mal que por bien no venga
por
Ana-María
Fernandez
colaboradora
de Adelante
A veces
las cosas pasan por razones que no entendemos. Este
ha sido mi caso. Lo que comenzó con un dolor
de espalda que atravesaba toda la pierna ahora
resulta ser una fractura en una vértebra de
la columna espinal.
Por
supuesto uno va al médico para conseguir el
mejor tratamiento. También confiamos que los
doctores como han estudiado tanto son los mejores
en este campo y nos ayudan enormemente.
En mi
caso, tengo una doctora que es muy inteligente y
escucha mucho. Pero, también, hoy en
día los médicos tienen la enorme
responsabilidad de ver cierta cantidad de pacientes
en un tiempo muy limitado, por lo cual, nosotros
los pacientes debemos ser más activos cuando
se trata de nuestra salud y el tratamiento que
debemos recibir.
Cuando
fui al médico, me hicieron una
radiografía en la cual el diagnóstico
fue normal y me mandaron a terapia física.
Durante las siguientes semanas, mi dolor
aumentó y otras complicaciones aparecieron,
por lo cual regresé a ver al médico
por segunda vez. No fue hasta la tercera visita que
me refirieron a un especialista, quien
ordenó una serie de radiografías las
cuales diagnosticaron la fractura. Me dijeron que
use un corsét y me ordenaron algunas
restricciones para el trabajo. Después de
haber pasado dos meses y todavía con dolor,
yo me puse a leer en el Internet sobre mi salud.
Cuando regresé al primer médico, le
pregunté sobre un tipo de radiografía
que es más sensitiva (MRI) en los
diagnósticos de los huesos y
músculos. Esta fue hecha a finales de
diciembre y aquí empezó una serie de
eventos que se dicen pero no se creen.
Mi
médico principal me llamó y me
dejó en la grabadora un mensaje que los
resultados del MRI no decía nada nuevo y,
que en tres semanas tenía una cita. Pero
como ella estaba de vacaciones por Navidad, mi
esposo sugirió que pidiera una copia de los
resultados a la clínica. Al leer la copia
nos dimos cuenta que la información estaba
incompleta. Pues los resultados habían sido
mandados por fax y en vez de tener las cuatro
páginas solamente estaban la primera y la
cuarta. Después de haber llamado a la
enfermera y explicado por teléfono, nada se
hizo. Tuve que ir en persona a la clínica
una semana antes de la próxima cita
Aquí recién la enfermera se dio
cuenta del error y pidió a la recepcionista
que llamara al departamento del hospital.
Llegó el día de mi cita, y
todavía faltaba la segunda página del
resultado. Esta era la pagina más importante
porque contenía información sobre
otras cosas que anteriormente nadie se
habían dado cuenta. Al final, fui referida a
un segundo especialista.
Todo esto
se los cuento, porque hoy en día tenemos que
ser más atentos sobre nuestra salud. Los
médicos debido al sistema de seguros tienen
que ver a cierta cantidad de pacientes por
día en un tiempo limitado. Nosotros debemos
de ser más activos y ayudarles. Por eso
antes de ir al médico, trate de llevar
consigo lo siguiente:
- Siempre
lleve un diario sobre los síntomas. Anote
cuándo empezó el dolor (la fecha),
dónde (parte del cuerpo) y si era muy
fuerte o no el dolor.
- Escriba
el nombre y la dosis de los calmantes que ha
tomado para aliviar estos
síntomas.
- Mantengan
las copias de las prescripciones que los
médicos les recete, esto ayuda mucho si
después se mudan para otro estado y
tienen que ver a otro médico.
- Lleve
una serie de preguntas ya escritas para cuando
hable con el médico no se le
olvide.
- Escriba
en la lista de preguntas qué tipo de
exámenes (radiografía o de sangre)
considera puedan ayudar en su
diagnóstico. Esto ayuda mucho a un
médico que tiene el tiempo
limitado.
- Cuando
les digan los resultados de las pruebas, pidan
copias de éstas para tener más
información de su propio
caso.
- Consulte
entre sus amistades o en la Internet sobre los
tratamientos empleados en condiciones iguales a
la suya. Puede ir a www.google.com
o www.webmd.com.
Espero
que estos consejos le ayuden algo, ya que hoy
día hay tanta tecnología pero tan
poco tiempo para ver al médico.
Ana-María
Fernández es técnica de
investigación en el Departamento de Ciencias
Biológicas en UM y es madre de dos
niños. Ella es de Cuba.
|