| La
otra cara de Colón
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| Mano Sangrante en el Memorial da América
Latina en Sao Paulo, Brasil, de Oscar Niemeyer. La mano simboliza
el sufrimiento y opresión de los pueblos de América
Latina. |
Las hojas caen dócilmente
por los valles y colinas en un susurro que nos recuerda el llamado
de los antepasados. Antes de que esta tierra se llamara América,
estaba habitada por campesinos y sus familias, y estaba impregnada
de tradiciones. Antes de que la idea de un “nuevo mundo” se le ocurriera
a Cristóbal Colón, el espíritu de esta tierra
estaba sembrado orgullosamente en las entrañas de los aztecas,
incas y mayas. Los indígenas escuchaban las enseñanzas
de la tierra como a la voz de Dios. El espíritu de la tierra
les instruía sobre la vida y el universo; la ciencia y la
religión estaban unidas en una sola doctrina.
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| rebecca s. rivas |
En 1492, Colón cruzó
el océano, y trajo consigo un mensaje religioso foráneo
al de los indígenas. Su presencia alcanzó las orillas
del Caribe como un huracán, arrasando con una ola de enfermedad
y opresión el modo de vida de los indígenas.
Sin embargo, Colón construyó
los pilares de la América que hoy conocemos. En toda América,
desde México hasta Argentina, se conmemora la llegada de
Colón al Caribe el 12 de octubre como el Día de la
Raza. En los Estados Unidos, Colón es el único además
de Martín Luther King Jr. que tiene un día de festejos
en su honor.
Hoy, los niños aprenden en las escuelas
que Colón abrió la puerta para que el nuevo mundo
fuera explorado. Se les dice también que era un visionario
al defender la teoría de que el mundo era redondo y plano.
Sin embargo, no se les está enseñando toda la historia:
Colón llevó al Viejo Mundo a más de 5,000 esclavos
en el curso de sus viajes.
Colón y los conquistadores que le
siguieron, hicieron que los indígenas abandonaran la voz
de la tierra y su modo de vida. En 1530, cuando los exploradores
españoles se encontraron con el cacique inca Atahualpa, le
dieron una Biblia, diciéndole que era la Palabra de Dios.
Atahualpa acercó la Biblia a su oído y al no escuchar
nada, la arrojó al suelo diciendo, “¿Qué clase
de dios es este que no habla?”.
Ante este tipo de actitudes, que los españoles
no entendían, los indígenas fueron estigmatizados
de salvajes e incivilizados. Sin embargo, estudios antropológicos
de los últimos 100 años revelan que estas civilizaciones
alcanzaron niveles altos de desarrollo en el arte, la agricultura,
las ciencias y la religión.
En la actualidad, los indígenas han
logrado un cambio en las opiniones tradicionales y el reconocimiento
del alto precio pagado por la colonización. El 12 de octubre,
los indígenas de toda América recuerdan a las víctimas
de la colonización en el día también llamado
por las tribus indígenas de los Estados Unidos, como el Día
de los Nativos Americanos. Es un día para recordar la opresión
que sufren y aún sufren las culturas indígenas.
Durante siglos, los aborígenes americanos
fueron sometidos a la esclavitud de los colonizadores. La continuación
de ello en la actualidad es la opresión que ejercen las corporaciones
multinacionales, cuyo régimen obliga a los indígenas
a trabajar en condiciones infrahumanas.
Sin embargo, en la década de los 60
y 70, se produjeron revoluciones indígenas en toda América.
Estas comenzaron un movimiento, que aún continúa,
y que reclama por su honor y su historia. Personajes como el Subcomandante
Marcos del Ejército Zapatista de Liberación Nacional
en Chiapas, o como los campesinos que luchan contra la construcción
del aeropuerto en San Salvador de Atenco, México, traen este
tipo de revolución a la vanguardia del mundo y renuevan la
esencia de la cultura de los ancestros indígenas.
Estas tradiciones corren por las venas de
los indígenas, y en las de aquellos que respetan la causa
de los primeros.
Este día debería
ser un homenaje a la identidad cultural y a la civilización
que precedió el descubrimiento de América, y un recordatorio
de que lamentablemente no todo lo que está en los libros
corrientes de historia es la única verdad. Es un día
para conmemorar la celebración del espíritu que ha
vivido en esta tierra antes de que fuera “descubierta” 500 años
atrás. |