Juliana Godoi
Jugadora de voleibol, University
of Missouri
De dónde
es: Sao Paulo, Brasil
Cómo llegó aquí: Los
entrenadores de Columbia College Susan y Wayne Kreklow
descubrieron
a Juliana en una presentación de voleibol y
le ofrecieron una beca.
La joven brasileña jugó en Columbia College
por dos años, ayudando al equipo a ganar el
campeonato nacional en 1999 y el segundo lugar en 2000.
Más tarde, los Kreklow fueron contratados por
University of Missouri y decidieron traerse a Juliana
consigo. Luego de alejarse de la cancha por un año,
Juliana volvió para liderar a los Tigers en
la segunda ronda del torneo de la NCAA.
¿Por qué tantos jugadores brasileños
vienen a los Estados Unidos?
En Brasil, no hay deportes en las universidades, de
tal manera que si un jugador no es lo suficientemente
bueno como para estar en el equipo nacional, no tienen
dónde practicar su deporte. La mayoría
de las jóvenes juegan en equipos de club de élite,
donde entrenan más de cinco horas al día.
Aquellos que no son suficientemente buenos para pertenecer
al equipo nacional tienen aún más experiencia
que muchos jugadores estadounidenses, por lo que los
entrenadores viajan regularmente a Brasil para reclutarlos.
Pensamientos acerca de su última temporada en
la universidad:
“Cada vez que me paro en la cancha pienso que
esta podría
ser la última vez que juego con este equipo
o la última vez que juego en esta ciudad. Entonces
juego para divertirme y ganar. Nuestro equipo fue realmente
especial esta temporada, porque soy la única
jugadora veterana y tuvimos muchos deportistas nuevos”.
La parte más difícil
de venir a los Estados Unidos:
“En realidad, ya estaba lista para dejar mi casa.
Quería
vivir sola, probar cosas nuevas. El idioma fue difícil
para mí al principio, no sabía inglés
cuando llegué aquí”.
Planes para cuando se gradúe:
Juliana está estudiando comercio internacional
y quiere trabajar en Chicago o San Diego, California.
¿Qué dicen sus
entrenadores? “Juliana es
muy carismática. Tiene pasión por el
deporte y juega de esa manera cada día. Transmite
mucha energía y siempre tiene una sonrisa en
la cara”, dice Susan Kreklow.