por Elizabeth Gorman reportera de Adelante traducido por Isaac Itman
Douglas Greene / Adelante
En poco más de dos meses de ser presidente de la universidad, Elson Floyd piensa que el sistema de Missouri no está al nivel de su potencial
en la diversidad del ambiente académico.
Cuando el Dr. Elson Floyd, 46, caminó por el corredor de la universidad dos meses atrás para dirigirse a la oficina del presidente,
lo hizo flanqueado por una docena de fotografías en blanco y negro pertenecientes a sus predecesores, quienes, en su totalidad, fueron hombres blancos. Esta particularidad
representa el hecho de que la Uiversity of Missouri no es tan he-terogénea como él desearía, y su desafío para promover la multiplicidad cultural se encuentra
ensombrecido por un presupuesto que advierte la disminución de 44 mi-llones de dólares con respecto al pasado año fiscal.
Luego de haber sido presidente de la Western Michigan University, Floyd se encontró atraído inicialmente por la diversidad cultural y étnica de Missouri, lo
cual “no ha sido primordial para la universidad”, dijo. No obstante, Floyd enfatizó que le gustaría que se lograran cambios en este aspecto. Además
de estar relacionado con la conferencia “De Colores” en la University of Missouri en Kansas City, está muy familiarizado con la problemática que atraviesan
los latinos durante sus estudios universitarios.
Las matrículas universitarias conjuntamente con las diferencias culturales existentes, representan en la actualidad los principales obstáculos que Floyd está
determinado a erradicar. Sin embargo, “va a ser difícil para nosotros ocuparnos de cualquier otra prioridad si no mantenemos un control estricto sobre el presupuesto”,
dijo Floyd. A pesar de que el estado ha disminuido el presupuesto asignado para la universidad, el nuevo presidente intentará mantener el monto de la matrícula en equivalencia
con la tasa de inflación. Cuotas extremadamente abusivas no son la respuesta a la crisis financiera, dijo. Esto es una buena noticia para los estudiantes pero es radicalmente
diferente para los universitarios que viven en otros estados.
Mientras que este balance no se consiga, los estudiantes de bajos recursos, quienes en su mayoría forman parte de las minorías, son los verdaderos perjudicados.
Uno de los efectos producidos por la crisis presupuestaria fue que los cargos académicos vacantes no fueron suplantados luego de que se instauró el programa de retiros
voluntarios. “Aquellas instituciones que pueden haber tenido un compromiso convincente para añadir profesionales de las minorías dentro de su personal no pudieron
hacerlo debido a que esos lineamientos académicos ya no existen”, dijo Floyd.
El único profesor negro con un cargo académico permanente de la facultad de Artes y Ciencias de la UMKC, lo sabe muy bien.
“El número de negros e hispanos que estudian, trabajan o educan en los diversos departamentos universitarios es vergonzosamente bajo”, dijo el Dr. Donald Matthews,
director del departamento de Estudios Afro-americanos de la UMKC.
En el marco de una conferencia académica, Floyd exhortó a fundar raíces comunes en el ámbito institucional. Generalmente, los estudiantes se ven desalentados
a emprender carreras docentes dentro de la misma institución donde obtuvieron su formación profesional.
“Caemos en la errónea hipótesis de que no existe una gran demanda de docentes de color”, dijo. “Sin embargo, nosotros vamos a incentivar la formación
de profesionales provenientes de las minorías en nuestra universidad”.
Otra cosa que podría afectar severamente la representación de las minorías dentro de los estable-cimientos universitarios de Missouri sería que la Acción
Afirmativa fuera declarada incons-titucional por la Corte Suprema de Justicia. “Eso sería una bomba de-vastadora”, dijo Floyd.
Floyd cree que la solución reside en buscar mejores caminos de acceso a la educación, “la cual es un bien indispensable para todos los individuos dentro de la
trama social”, dijo. La presión que siente para poder realizar esto es inmensa. Floyd la describe como una presión un tanto utópica por querer depurar
todo un sistema de la noche a la mañana, y afirma que ésta es la responsabilidad generada por ser él el primer presidente negro de la University of Missouri.
Dependiendo del fallo que pronunciará la Corte Suprema, también se encuentra en riesgo el dinero destinado al sistema de becas para las minorías. No obstante,
recientemente la University of Missouri fue criticada por el Centro de Oportunidades Equitativas y por el Instituto Estadounidense de los Derechos Civiles mediante su programa “Beca
de transición”, por discriminar a los grupos que no son considerados minorías. Este programa permite que estudiantes que cursen sus estudios secundarios y sean
parte de una minoría puedan visitar la University of Missouri. Floyd afirmó que la institución seguirá instrumentando este programa hasta que alguien
declare que es ilegal.
Por su lado, Phil Olson, director del Programa de Asuntos Urbanos en UMKC, sostiene que las raíces del problema yacen dentro de un terreno más profundo.
“UMKC tiene muy mala re-putación incluso dentro de la comunidad negra de Kansas City... A pesar de que ha crecido el número de estudiantes de color, no hemos
aumentado nuestra credibilidad dentro de la comunidad negra”, dijo Olson.
Olson dijo que el estudio más significativo de la UMKC en refe-rencia al conflicto de la comunidad latina fue realizado en 1989, y él mismo insinuó que se convertirá
en una pequeña luz de esperanza luego de que el rector aceptara nuevas recomendaciones; sin embargo, los resultados fueron prácticamente nulos. Olson no cree que la
actual administración conozca la existencia de dicho estudio. En el presente, Missouri está depositando una gran confianza en Floyd quien se ha comprometido a tomar
cartas en el asunto.