El creciente número
de votantes latinos en los Estados Unidos se ha convertido
rápidamente en un tema clave en la agenda de campaña
de los candidatos demócratas y republicanos a lo largo
de todo el país. Mediante el programa LEAP, que comenzó en
2002, el Consejo Nacional de la Raza y su asociado Working
Assests, han dado un paso importante para elevar el número
de votantes latinos registrados. Aquellos latinos que aún
no figuran en los padrones pueden comenzar el proceso de registro
a través de la página de Internet del Consejo
Nacional de la Raza (NCLR, por sus siglas en inglés).
La dirección electrónica es www.nclr.org.
Clarissa Martínez de Castro, una de los representantes
del NCLR, dijo que los esfuerzos se concentrarán en
establecer grupos locales de registro electoral alrededor del
país. Estos grupos trabajarán con el propósito
de “estimular y comprometer a la comunidad latina sin
una finalidad político partidaria”.
El programa LEAP también prevé crear conciencia
dentro de la comunidad latina. Existen más de cinco
millones y medio de latinos que son ciudadanos estadounidenses
y no se encuentran registrados para votar, casi la misma cifra
de los que sí votaron en la última elección
presidencial. Para registrarse en Missouri se debe tener al
menos diecisiete años y medio y ser ciudadano estadounidense.
El último plazo para registrarse es el cuarto miércoles
previo al sufragio, por lo que quienes quieran votar en las
próximas elecciones presidenciales deben anotarse antes
del 27 de octubre.
El nuevo mecanismo electrónico del NCLR permite ingresar
los datos personales de cada individuo y luego enviarlos a
la Secretaría de Estado. Una vez que esto sucede, esa
oficina del gobierno le envía al potencial elector un
formulario de registro. Posteriormente, los futuros votantes
reciben por correspondencia una tarjeta identificatoria e información
sobre los distritos y centros de votación.
— Leah
Shover Traducido por Isaac Itman
Los centros latinos amplían
sus programas educativos
Los programas para después
de la escuela están multiplicándose en Columbia
y Marshall mientras los centros latinos de ambas ciudades se
asocian con otras agencias para expandir sus programas educativos.
Ubicado en el salón más grande del Centro Latino,
el área de trabajo disponible para estos programas tiene
el tamaño de un aula. Sin embargo, con las computadoras
de un lado y las mesas de trabajo en el otro, el lugar no es
mucho más grande que el de un corredor. “Este
espacio es muy apretado”, dijo la voluntaria Carolina
Sweet. “Brindamos servicios a personas de diferentes
edades y mezclarlos genera distracción”.
Un subsidio de 10 mil dólares de la fundación
Tom Sager, de Rolla, Missouri, permitirá al Centro Latino
alquilar un lugar más grande para alojar sus programas
educativos. El nuevo lugar, cuyo contrato se firmó el
1º de febrero, se ubicará bajo la oficina del Centro
Latino en Parkade Plaza.
Con la nueva adquisición, el Centro consolidará sus
ocho programas educativos dentro de la Escuela Latina. Estos
incluyen: el programa para después de la escuela, el
programa de tutoría adolescente, las clases de inglés
como segundo idioma, las clases de español, los laboratorios
de computación, el Servicio de Aprendizaje de la University
of Missouri, el grupo Padres Latinos como Maestros y el programa
de verano.
“Queremos que sea un lugar donde la comunidad se junte
y se eduque”, dijo Alejandra Gudiño del Centro
Latino.