Ahora los bancos compiten con
los tradicionales servicios de giro de fondos
Por Jamaal Glenn Reportero de Adelante Traducido por Marita Chiesa
Para Rubén Arenas, encontrar una manera económica
y confiable para enviar dinero a México es una
tarea que todavía no está resuelta.
Arenas, un cocinero de 58 años, originario de
México, ha tenido que pasar muchas amarguras en
los 27 años que ha estado enviando plata a su
extensa familia en México.
A pesar de sus frustraciones y perjuicios económicos,
su dinero ha contribuido a los 11 mil millones de dólares
que cada año fluyen desde los Estados Unidos a
México, lo que ha dado un giro marcado al negocio
de transferencia de dinero.
Mientras los conglomerados financieros de los Estados
Unidos compiten por una mayor porción de la torta
de los lucrativos giros, el una vez monopolizado mercado
se ha transformado en un cuerno de la abundancia de las
opciones de transferencia de dinero para los clientes
de Missouri central.
“Estoy estudiando todas esas nuevas opciones”,
dijo Arenas. “Soy optimista y espero poder ahorrar
algo de dinero”. De hecho, para el promedio de 300
dólares en sus remesas, Arenas podría achicar
sus costos a la mitad, con algunas de las nuevas opciones.
Algunos de los mayores ope-radores de los bancos de los
Estados Unidos comenzaron a competir en el mercado de
remesas, y un tema común es México. Mientras
otros países en la región son también
grandes receptores de remesas, la industria por ahora
está centrada en México.
De acuerdo con los datos del banco mexicano Banamex,
el flujo total de giros a México representa aproximadamente
el 12 por ciento del total de ingresos del país.
“México es la prueba”, dijo David Friedman
de A.G. Edwards en St. Louis. “Si México se
transforma en la máquina de dinero que yo espero
y su población continúa evolucionando como
los expertos predicen, surgirán otros emprendimientos
en otros mercados de remesas.”
En abril, el U.S. Bank introdujo el sistema de Transferencia
Segura de Dinero (Secure Money, en inglés), un
servicio basado en una tarjeta de débito que le
permite a los clientes enviar una tarjeta a personas
en México, y luego transferir dinero a dicha tarjeta
para que el portador de la misma pueda sacar el dinero
en un cajero automático.
“No hay muchos servicios disponibles para clientes
en Missouri como éste, especialmente en Missouri
central”, dijo Alicia Pérez, vicepresidenta
y gerenta de mercados del U.S. Bank.
Secure Money difiere de las otras tarjetas básicas
de transferencia de servicios porque los individuos pueden
cargar la tarjeta en la sucursal que deseen usando efectivo,
cheques, tarjetas de crédito o débito,
o depositar en una cuenta del U.S. Bank. Los usuarios
de Secure Money no necesitan tener cuentas con el U.S.
Bank, pero el servicio es más barato para aquellos
que las tienen (8 dólares por transferencia contra
10 dólares que pagan los que no son clientes del
banco).
La compañía, en una alianza desarrollada
por el Banco de Ahorro Nacional y Servicios Financieros,
BANSEFI, desarrolló L@Red de la Gente, un servicio
que habilita individuos en los Estados Unidos a transferir
dinero desde una sucursal del U.S. Bank a México;
luego los fondos pueden ser colocados en cuentas de ahorro
o canjeados en efectivo en una de las 650 sucursales
de L@Red de la Gente.
Otra opción es el programa de envíos SafeSend
(Envío Seguro, en español) del Bank of
America. El servicio está basado en una tarjeta
de débito y permite a los clientes enviar tarjetas
a otros clientes en México.
El sistema SafeSend requiere que se depositen los fondos
con un cheque o usando su tarjeta de crédito.
El dinero puede ser depositado sin necesidad de ir a
la sucursal. Puede enviar dinero e inscribirse usando
sólo el teléfono o la Internet. Los usuarios
de SafeSend no necesitan tener una cuenta en el Bank
of America.
Otro método de transferencia implica abrir cuentas
de ahorro, solicitando dos tarjetas de débito
y enviando una, adjuntando el PIN (número de identificación
perso-nal) a quien la reciba en México.
Arenas dijo que usó este método pero lo
suspendió cuando tuvo problemas en el control
de cuánto y con qué frecuencia su dinero
era retirado por su familia en México. Los bancos
dicen que no existe protección contra fraudes
si las tarjetas son extraviadas o robadas.
Ambos programas, el del U.S. Bank y el de Bank of America,
son servicios de tarjeta a tarjeta, no requieren que
el que envía ni el que recibe tenga cuentas con
algún banco en particular.
ALSO
¿Cuánto
cuesta mandar $300
a Mexico?
Click
aqui para ver una comparativa
www.adelanteonline.com
Pese a la incursión de bancos
en el mercado de remesas, los servicios tradicionales
de giros de dinero continúan dominando el mercado.
De hecho, de acuerdo con algunas estimaciones, Western
Union y otros servicios de giros controlan el 85 por
ciento del mercado de remesas de los Estados Unidos a
México.
Los precios de Western Union cambian de un día
al otro y dependen de factores como la tasa cambiaria
y la localización exacta donde el dinero es enviado.
El servicio de giros de dinero como el de Western Union
prospera porque no requieren identificación o
número de Seguro Social y sus clientes no tienen
que preocuparse por cosas como cargos de mante-nimiento
o balances mí-nimos.
MoneyGram, un servicio dedicado casi exclusivamente a
los giros de dinero, tiene una sólida posición
en el mercado de remesas mexicanas en dólares.
Arenas nunca ha usado MoneyGram y, por ahora, se llama
a sí mismo cliente leal de Western Union. Sin
embargo, está entusiasmado con la idea de que
puede ahorrar dinero de su propio sueldo para enviar
el dinero.
“Puedo hacer un cambio o no, pero al final es bueno
conocer que hay alternativas baratas y seguras disponibles”,
afirma Arenas.