INDICA KRAMER/Adelante Roxana Huaman ayuda a
María Delgado
a llenar unas planillas en inglés. La
demanda es tanta que a veces se forman largas
colas en su oficina.
Un puente para los recién
llegados
Por Indica Kramer De la redacción
de Adelante
Traducido por Jessie Turner
La vocación de Roxana Huaman por el trabajo social
comenzó hace quince años cuando se mudó a
Columbia con su marido Luis César y tres niños,
dejando atrás una Lima política y económicamente
convulsionada. Hoy, Huaman se ha convertido en la persona
que ella necesitó y no tuvo cuando recién
llegó a esta ciudad.
Huaman no hablaba nada de inglés cuando inmigró a
los Estados Unidos, pero aprendió sus primeras
palabras mirando telenovelas mientras cuidaba a su niña
de ocho meses.
La barrera idiomática la puso más de una
vez en aprietos. Huaman recuerda que en una ocasión
vivió un momento de pánico cuando su marido
la dejó sola en la caja del supermercado mientras él
buscaba en las góndolas algo que se le había
olvidado.
“Me preguntaron, ‘¿Papel o plástico?’ y
yo me paralicé”, cuenta Huaman. “Fingí que
entendía todo lo que me decian, sonreí y
dije: ‘Sí, entiendo’”.
Su personalidad afectuosa y enérgica es lo que la hizo la perfecta gerente
asistente de limpieza en su trabajo en el hotel Ramada Inn, hace diez años.
Fue tanto lo que Huaman dejó en ese lugar que cuando decidió irse
de allí su jefe intentó persuadirla para que se quedase.
Hoy Huaman es la trabajadora social del programa Latino Link, que está auspiciado
por el Departamento de Salud de Columbia en colaboración con el Centro
Latino. Huaman trabaja con 40 ó 50 familias ayudándolas en su transición
a una nueva cultura.
Allí enseña a sus clientes cómo enfrentar las situaciones
cotidianas que pueden ser confusas aún para las personas nacidas y criadas
en los Estados Unidos: ir al doctor o al dentista, pagar las multas de tráfico
y las cuentas de los servicios, encontrar un jardín de niños adecuado,
solicitar Medicaid y aclarar dudas sobre la inmigración, entre otras.
A veces su tarea es simplemente escuchar a los inmigrantes cuando están
angustiados.
“Ella es muy buena para trabajar con la gente”, dijo Sharon Lee,
directora
del programa Puertas a la Salud en el Departamento de Salud de Columbia. “Es
amable y comprometida, se interesa en las personas y se toma el tiempo necesario
para conocerlas”.
Huaman decidió dedicarse al trabajo social después de que empezó a
trabajar en Puertas a la Salud en 2001, donde ayudaba a las mujeres latinas a
tener embarazos saludables.
“Yo misma pasé por todo lo que las personas que vienen a mí tienen
que pasar”, dice Huaman. “Por eso puedo ayudarlas a vivir mejor”.