Casi al finalizar el
servicio dominical, el pastor Obed Aguirre deja a un
lado su guitarra y retoma el micrófono.
Es el momento de los anuncios y los jóvenes que
están sentados en primera fila ríen entre
sí.
EVAN
WILDER/Adelante El pastor Obed Aguirre toca su guitarra
y canta durante un servicio reciente en la comunidad
Pueblo de Dios, en Columbia.
Esa semana, el grupo juvenil de la
Comunidad Pueblo de Dios iba a ver la película “La Pasión”,
dirigida por Mel Gibson. Con toda la atención
que ha recibido la cinta, Omar Pereida (16) y su hermano
Chava Morales (13) sentían curiosidad.
Los jóvenes invitaron a dos de sus amigos para
que aprendieran más de la Biblia a través
de la película.
“La película estuvo interesante, pero mostró mucha
sangre”, dice Omar, estudiante de West Junior High
School. “Pero ahora toda la gente se puede dar
cuenta de que Jesucristo murió por nosotros”.
Los dos hermanos junto a otros jóvenes están
organizando un lavado de autos para recaudar fondos para
ir a un campamento en junio.
Son estas actividades las que atraen a los jóvenes
y las que Aguirre y su esposa Carla están poniendo
entre las prioridades de la iglesia. “Es una lucha
muy fuerte que estamos combatiendo con los jóvenes”,
dice Aguirre.“Es necesario prestarles atención
porque ellos son la nueva generación”.
Omar y Chava fueron de los primeros jóvenes que
participaron en la iglesia y, debido en parte a sus esfuerzos,
el grupo ha crecido.
Primero los chicos La iglesia católica Sacred Heart también
ha notado la necesidad
de atraer a la juventud.
“Creo que no hemos estado haciendo mucho con los niños... que pinten
y
estudien la Biblia. Yo creo que eso ha faltado”, dice Carlos Vázquez,
director de liturgia y música de Sacred Heart Church. “A través
de los niños se atrae a los adultos”.
La iglesia ha comenzado a ofrecer clases de preparación para recibir los
sacramentos de bautismo y primera comunión. También están
alentando a los feligreses a participar en el coro.